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Listen to Karol Rosero - Friedrich Nietzsche by Akira Ro MP3 song. Karol Rosero - Friedrich Nietzsche song from Akira Ro is available on Audio.com. The duration of song is 13:55. This high-quality MP3 track has 1069.82 kbps bitrate and was uploaded on 26 May 2023. Stream and download Karol Rosero - Friedrich Nietzsche by Akira Ro for free on Audio.com – your ultimate destination for MP3 music.










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Cordial greetings to all of you listening today. I am Carol Juliet Rosero Villota. I want to read you a small excerpt from the work called "Thus Spoke Zarathustra" by philosopher Friedrich Nietzsche. Nietzsche was a radical critic of traditional morality, religion, and Western culture. He explored themes such as the nature of power and the will to power. For Nietzsche, the concept of the will to power was central. He believed that it was the fundamental driving force behind all living beings and the basis of reality. He saw life as a constant struggle for power. Nietzsche criticized traditional morality, especially Christian morality, which he saw as a morality of slaves that promotes humility, compassion, and renunciation of earthly desires. Instead, he proposed the morality of the Ăśbermensch or free spirits, who are capable of living according to their own perspective and individual values. Nietzsche also developed the idea of absolute and objective truth. He argued that all assertio Cordial saludos a todos ustedes que me escuchan el dĂa de hoy, soy Carol Juliet Rosero Villota. Tengo a leerles un pequeño fragmento de la obra llamada AsĂ hablĂł Zaratustra, la cual fue escrita por el filĂłsofo Frederick Nietzsche. Él fue un crĂtico radical a la moral tradicional, la religiĂłn y a la cultura occidental, que a su vez explorĂł temas como la naturaleza del poder y la voluntad del poder. Para Nietzsche, el concepto de voluntad de poder fue una de sus ideas centrales, dado que la voluntad de poder es el impulso fundamental que impulsa a todos los seres vivos y constituye la base de la realidad. La forma en que miraba la vida era un constante proceso de lucha y afirmaciĂłn de poder. Él consideraba que la moral tradicional, especialmente la moral cristiana, era como una moral de esclavos que promueve la humildad, compasiĂłn y la renuncia a los deseos terrenales. Sin embargo, Ă©l propone la moralidad del superhombre o espĂritus libre, que son capaces de vivir de acuerdo con su propia perspectiva y valores individuales. TambiĂ©n construyĂł la idea de verdad absoluta y objetiva. Expuso que todas las afirmaciones y valores son productos de perspectivas individuales y contextos histĂłricos, y a su vez plurales y especĂficos. Esto se puede ver reflejado en su obra Hacia Blos Paratustra, en la cual se estudia la genealogĂa de los valores morales y busca desenmascarar las motivaciones ocultas detrás de ellos. El vocabulario de Nietzsche era muy extenso. Dentro de Ă©l tenĂa diversas palabras y conceptos que acostumbraba utilizar, los cuales son primordiales para entender su pensamiento. Algunas de estas palabras son la voluntad de poder, el superhombre, amor al destino, eterno retorno, nihilismo, vida, verdad, genealogĂa, Dios y perspectiva. Claro está decir que son solo algunas de sus palabras, de las que más utilizamos, pero que serán fundamentales para comprender y darle sentido al siguiente fragmento de la obra. Fue alrededor de la medianoche cuando Zaratustra emprendiĂł su camino sobre la cresta de la isla para llegar de madrugada a la otra orilla, pues en aquel lugar querĂa embarcarse. HabĂa allĂ, en efecto, una buena rada, en la cual gustaban echar el ángel incluso barcos extranjeros. Estos recogĂan a algunos que querĂan dejar las islas afortunadas mientras Zaratustra iba subiendo la montaña, pensaba en las muchas caminatas solitarias que habĂa realizado desde su juventud y en las muchas montañas y crestas y cimas a que habĂa ascendido. Yo soy un caminante, un escalador de montañas, decĂa su corazĂłn, no me gustan las llanuras y parece que no puedo estar sentado tranquilo en largo tiempo, y sea cual sea mi destino, sea cuales sean las vivencias que aĂşn haya yo de experimentar, siempre habrá en ello un caminar y un escalar montañas. En Ăşltima instancia uno tiene vivencias más que decir. PasĂł ya el tiempo en que era ilĂcito que a mĂ me sobrevinieran acontecimientos casuales y que podĂan ocurrirme todavĂa que no fuera ya algo mĂo. Lo Ăşnico que hace es retornar, por fin vuelve a casa, mi propio sĂ mismo y cuánto de Ă©l estuvo a largo tiempo en tierra extraña y distreso entre todas las cosas y acontecimientos casuales. Y una cosa más sĂ©, me encuentro ahora ante mi Ăşltima cumbre y ante aquello que durante más largo tiempo me ha sido ahorrado. ¡Ay! Mi más duro camino es el que tengo que subir. ¡Ay! He comenzado mi caminata más solitaria, pero quien es de mi especie no se libre de semejante hora, de la hora que ya hice. SĂłlo en este instante recorres tu camino de grandeza, cumbre y aguismo. Ahora eso está fundido en una sola cosa. Recorres tu camino de grandeza. Ahora se ha convertido en tu Ăşltimo refugio, lo que hasta el momento se llamĂł a tu Ăşltimo peligro. Ahora es necesario que tu mejor valor consista en que no quede ya ningĂşn camino a tus espaldas. Recorres el camino de tu grandeza. Nadie debe seguirte aquĂ a escondidas. Tu mismo pie ha forrado detrás de ti el camino y sobre Ă©l está escrito imposibilidad. SĂ, si en adelante te faltan todas las escaleras, tienes que saber subir incluso por encima de tu propia cabeza. ÂżCĂłmo querrĂas, de otro modo, caminar hacia arriba? Por encima de tu propia cabeza y más allá de tu propio corazĂłn. Ahora lo más suave de ti tiene aĂşn que convertirse en lo más duro. Quien siempre se ha tratado a sĂ mismo con mucha indulgencia acaba por enfermar a causa de ello. A la raza lo que endurece. Yo no lavo el paĂs donde corren, manteca y miel. Es necesario aprender a apartar la mirada de sĂ para ver muchas cosas. Esa dureza necesitará todo aquel que explota la montaña. Mas quien tiene ojos importunos como hombre del conocimiento, ÂżcĂłmo iba a ver ese en todas las cosas algo más que los motivos superficiales de ellas? Sin embargo, oh Zaratustra, has querido ver el fondo y el trasfondo de todas las cosas, pero yo tienes que subir por encima de ti mismo. Arriba cada vez más alto, hasta que incluso tus estrellas las veas por debajo de ti. SĂ, bajarĂ© a distancia a mĂ mismo, incluso hasta mis estrellas. SĂłlo esto significarĂa mi cumbre. Esto es lo que me ha quedado aĂşn como mi Ăşltima cumbre. AsĂ iba diciendo Zaratustra. AsĂ mismo al ascender, consolando su corazĂłn con duras sentenzuelas, pues tenĂa el corazĂłn herido como nunca antes. Y cuando llegĂł a la cima de la cresta de la montaña, he aquĂ que el otro mar yacĂa extendiendo de su vista. Entonces se detuvo y cayĂł largo rato. La noche era frĂa en aquella cumbre y clara y estrellada. Conozco mi suerte, se dijo por fin esa tumbre. ¡Bien! Estoy dispuesto. Acaba de empezar mi Ăşltima soledad. ¡Ay! Ese mar triste y negro que a mis pies. ¡Ay! Esa gravida desazĂłn nocturna. ¡Ay! Destino y mar. Hacia vosotros tengo ahora que descender. Me encuentro ante mi montaña más alta y ante mis más largas caminatas. Por eso tengo primero que descender más abajo de lo que nunca descendĂ. Descender al dolor más de lo que nunca descendĂ. Hasta su más negro oleaje. AsĂ lo quiere mi destino. ¡Bien! Estoy dispuesto. ÂżDe dĂłnde vienen las montañas más altas? PreguntĂ© en otro tiempo. Y entonces aprendĂ que vienen del mar. Este testimonio está escrito en sus rocas y en las paredes de sus cumbres. Lo más alto tiene que llegar a su altura desde lo más profundo. AsĂ dijo Zaratustra en la cima del monte, donde sea frĂo. Mas cuando se acercĂł al mar y se encontrĂł por fin Ăşnicamente entre los escollos, el camino lo vi alcanzado y vuelto aĂşn más anheloso que antes. Todo continuaba aĂşn dormido, dijo. TambiĂ©n el mar duerme. Estos sueños y extraños mirando sus ojos hacia mĂ. Pero su oliento es cálido. Lo siento. Y siento tambiĂ©n que sueña. Y soñando se retuerce sobre duras almohadas. Escucha, escucha. ÂżCĂłmo gime el mar a causa de recuerdos malvados? O tal vez, causa de expectativas malvadas. Triste estoy contigo, oscuro monstruo. Y enojado conmigo mismo por tu causa. Ay, Âżpor quĂ© no tendrá mi mano bastante fortaleza? En verdad, me gustarĂa redimirme de sueños malvados. Y mientras Zaratustra hablaba asĂ, se reĂa de sĂ mismo con melancolĂa y amargura. ÂżCĂłmo? ÂżZaratustra? Dijo. ÂżQuieres consolar todavĂa al mar cantando? Ay, Zaratustra, dĂ©seo rico en amor. Sobrebienaventurado de confianza. Pero asĂ has sido siempre. Siempre te has acercado, confiado a todo lo horrible. Has querido incluso acariciar a todos los monstruos. Un bajo de cálida respiraciĂłn, un poco de sobrebello en las garras. Enseguida estabas dispuesto a amar y a atraer. El amor es el peligro del mar solitario. El amor a todas las cosas. Con tal de que vivan. De risa son, en verdad. En verdad, mi necesidad y mi modestia en el amor. AsĂ hablĂł Zaratustra. Y riĂł por segunda vez. Entonces pensĂł en sus amigos abandonados. Y asĂ, como si los hubiera ofendido con sus pensamientos, se enojĂł consigo mismo a causa de esto. Y pronto ocurriĂł que el que se reĂa se puso a llorar. De cĂłlera. Y anhelĂł llorar Zaratustra amargamente. Este es el pequeño fragmento extraĂdo de la obra de Friedrich Nietzsche hacia Zaratustra. Nietzsche dejĂł para la sociedad las ideas tan desafiantes que tenĂa sobre la moralidad, la voluntad de poder, la crĂtica a la verdad absoluta, y su estilo literario distinto. Tuvo gran influencia en la literatura, la filosofĂa, la psicologĂa, los estudios culturales, cual sigue siendo un objeto de estudio y debate en la Ă©poca actual. Para mĂ, este filĂłsofo me puso a pensar y reflexionar sobre quĂ© debemos cambiar sobre nosotros mismos. ÂżDebemos ser individuos autĂłnomos y crĂticos? ÂżNo debemos creer ciegamente en las verdades? ÂżNo conformarnos con los valores que ya nos inculcaron? Tenemos que buscarle un sentido a nuestra vida. ÂżPor quĂ© estamos aquĂ? Y buscar adjetivos que cumplir para realizarnos a nosotros mismos, querernos y poder superar las adversidades que nos presenta la sociedad para poder vivir como seres libres y querernos a nosotros mismos. Para finalizar, quiero contarles unos datos curiosos del filĂłsofo. Como por ejemplo, que tenĂa un gran amor hacia los animales. Es por eso que se dice que cuando presenciĂł el colapso de un caballo con signos de maltrato, partiĂł en un llante que era inconsolable. Y esta fue la razĂłn de por quĂ© lo apresaron en una cárcel. Por otro lado, no hay referentes de que contrajo matrimonio y que lleva una vida sexual activa. Se debe principalmente a que tenĂa un cuerpo enfermo y dĂ©bil de contagio de sĂfilis. Dada su mala salud, se la pasĂł recorriendo el mundo para encontrar un lugar de trabajo digno, volviĂ©ndose asĂ un no más. TambiĂ©n tenĂa un gran talento musical para componer y tocar. El instrumento al cual se dedicĂł era el piano. Esto casi lo lleva a tomar una carrera musical, dejando de lado la filosofĂa y la filologĂa clásica, que al final las acabĂł estudiando. TambiĂ©n se decĂa que tuvo un amorĂo con Lau AndrĂ©s SalomĂ©, con la cual tenĂa una relaciĂłn extraña y compleja. Ella era una psicoanalista y escritora rusa. Se decĂa que tenĂan un romance, pero era falso. Ella fue una figura importante para consolidar el pensamiento de Friedrich Nietzsche. Al finalizar, despuĂ©s de su muerte, su hermana Elizabeth manipulĂł y reinterpretĂł la filosofĂa de su hermano a su favor, para adaptarlo a sus creencias e ideas. Gracias a esto, la ideologĂa nacionalsocialismo, es decir, los nazis, se justificĂł mediante las filosofĂas de Nietzsche. MalinterpretĂł el tĂ©rmino de superhombre, y lo que comprendieron fue que era un hombre superior, es decir, una raza, como ellos la denominaron raza aria. Pero el problema en sĂ fue que Nietzsche no compartĂa el punto de vista de ellos. Al contrario, Ă©l estaba totalmente en contra, para comprender que su filosofĂa tiene nada que ver con la ideologĂa nazi, porque su hermana la manipulĂł. Muchas gracias por escucharme el dĂa de hoy. Espero que averigĂĽen más sobre este filĂłsofo, y espero que les haya gustado. Gracias. SubtĂtulos realizados por la comunidad de Amara.org Traducido por Marie Arias
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