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Listen to Rom 8 del 18 al 23 Sem 42 La Responsabilidad de la Esperanza Dom 6 de agosto 2023 by OLIVO VERDE COSTA RICA MP3 song. Rom 8 del 18 al 23 Sem 42 La Responsabilidad de la Esperanza Dom 6 de agosto 2023 song from OLIVO VERDE COSTA RICA is available on Audio.com. The duration of song is 22:23. This high-quality MP3 track has 156.783 kbps bitrate and was uploaded on 8 Aug 2023. Stream and download Rom 8 del 18 al 23 Sem 42 La Responsabilidad de la Esperanza Dom 6 de agosto 2023 by OLIVO VERDE COSTA RICA for free on Audio.com – your ultimate destination for MP3 music.










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Olivo Verde is a community focused on the systematic and respectful study of the Word of God. They are currently studying the book of Romans verse by verse. The speaker discusses how people have turned congregations into circuses, where God is expected to serve them. They emphasize the importance of understanding the mission God has given each individual. They also explain that as children of God, we are heirs to His glory and that our true identity comes from Him. The speaker connects this to the concept of creation and the fall of man, explaining that the earth was cursed as a result. They emphasize that everything is subject to the process of redemption through Christ's blood. The speaker concludes by discussing the three groans: our own, the Holy Spirit's, and the creation's, all longing for the day when we will be reunited with God's glory. Olivo Verde es una comunidad enfocada en el estudio sistemático y respetuoso de la Palabra de Dios. El contenido de su producciĂłn se basa en el trabajo verso a verso del texto bĂblico. Hoy entramos a una parte romántica, preciosa, del capĂtulo 8, verso 18, del Libro de Romanos, porque estamos estudiando romanos verso a verso, y al llegar al versĂculo 18, Pablo hace algo que es sencillamente espectacular, y revela algo que tuvo que haber causado una sorpresa impresionante. Pero cuando vivimos en las circunstancias en las cuales vivimos, la terrible indiferencia, la gente ya no está buscando a Dios, los lugares donde le dicen a usted que está Dios lo que le están pidiendo es plata, le están tirando al suelo para atrás, para que usted sienta cosas. Hemos querido convertir a Dios, tiene un nombre, ÂżsabĂan que tiene un nombre? Se llama antropomorfismo. ÂżAntropomorfismo, quĂ© es eso? Queremos darle caracterĂsticas a Dios tan humanas, tan humanas, tan humanas, que queremos que la gente vea a Dios de una manera en donde la gente piense que Dios está al servicio de nosotros. Dios tiene que servirnos a nosotros. No importa la estupidez que yo haga, Dios tiene que bendecirme. No importa las cosas que yo diga, Dios tiene que bendecirme. Realmente me duele pensar que hemos convertido nuestras congregaciones en circos, donde el payaso llega al palacio, el palacio no se convierte en un palacio, se convierte en un circo. Y si usted no entiende la misiĂłn que Dios le ha dado a usted, yo no entiendo que está haciendo usted aquĂ esta mañana. Porque todos tenemos una misiĂłn, es ser portadores de la palabra del Señor, no de buenos consejos, escĂşcheme. Los buenos consejos no sirvieron para nada. Estamos atiborrados de libros de buenos consejos. Entonces, miren que Pablo, desde la semana pasada, Pablo como ya viene formándonos, formándonos esta identidad de hijos, Pablo como ya viene formando nuestra condiciĂłn de hijos de Dios. Hay una serie de elementos que Ă©l viene construyendo, Pablo los viene armando. Claro, cuando uno ve Romanos completo, cuando uno ve todo el libro de Romanos completo, uno se da cuenta que Pablo viene haciendo un lego, viene armando un lego. En el verso 17, Pablo dice, somos hijos, somos hijos de Dios, esto fue la semana pasada. Y somos herederos, y somos herederos de todo aquello que Cristo está haciendo en medio nuestro. Claro, entonces cuando la Biblia utiliza la palabra herencia, es porque hay un futuro para nosotros. La perspectiva de Dios en funciĂłn de la palabra herencia, está en entender que la herencia se le da a alguien que asume una herencia para algĂşn propĂłsito. Entonces termina el capĂtulo 17, el versĂculo 17, asĂ que somos los hijos, tambiĂ©n somos herederos, de hecho somos herederos junto a Cristo, de la gloria de Dios. Y claro, cuando uno ve la gloria de Dios, uno se imagina a una persona vestida de blanco con una cosa brillante en la cabeza, uno se imagina esas cosas. Pero realmente lo que Pablo está tratando de decir, es que lo que se va a ver en usted, es más, lo de Dios, que usted y su propia genĂ©tica, su genĂ©tica y usted, a Dios no le interesan, Él la está transformando, para que simplemente usted refleje lo que Él creĂł, y ya lo vamos a ver, ya lo vamos a ver. Entramos hoy en el capĂtulo 18, y Pablo, yo no sĂ© si es sarcasmo, o ganas de... Yo no sĂ© si es sarcasmo, pero dice, somos herederos, somos hijos de Dios, lo que ahora sufrimos. PerdĂłn, ÂżquiĂ©n está sufriendo por causa de Cristo en este momento? Hermanos, usted me está escuchando, que el texto bĂblico, el libro romanos, fue escrito a los romanos, a los romanos, para nosotros. A los romanos, para nosotros. Y ahĂ dice, sin embargo, lo que ahora sufrimos... ÂżSĂ© quiĂ©n de ustedes está sufriendo persecuciĂłn, o sufriendo alguna cosa? ÂżQuiĂ©n? Yo no. Seamos sinceros hermanos, aquĂ es, las cosas, cuando la palabra de Dios, tiene que causar en nosotros, algĂşn cuestionamiento, y hacernos ponernos a pensar. Pablo quiere que nosotros entendamos, que el asunto viene, desde una realidad más profunda, porque la naturaleza de Dios, está siendo puesta en nosotros, y Dios no quiere, Dios no quiere que usted sea cap... EscĂşcheme, Dios no está interesado en que usted confĂe en su propia naturaleza. Dios no está interesado, en que usted le dĂ© ningĂşn valor a su propia naturaleza, de forma tal, de que usted considere, de que lo que todos, lo que todos consideramos, entre más guapo me vea, entre más flaco me vea, todos estamos buscando una mejor versiĂłn de cada uno de nosotros, pensando que si tenemos una mejor versiĂłn de cada uno de nosotros, la mejor versiĂłn es lo que tenemos que hacer, y eso es muy peligroso. Y Pablo se va directo, a que nosotros entendamos, que todo, todo está sujeto al proceso de la redenciĂłn, por medio de la sangre de Cristo, y por medio de la salvaciĂłn en Cristo JesĂşs. Entonces lanza esto, sin embargo, lo que ahora sufrimos, no es nada comparado con la gloria que Ă©l nos revelará, más adelante, claro, que belleza. Hay algo más adelante, hay algo más grande, o mejor, no quiero meterle un tarro para decir, que es lo que yo quiero ver, pero Pablo si está diciendo que hay algo más. Ahora, el versĂculo 18 y el versĂculo 23, que es el final de esta mañana, están absolutamente ligados. ÂżPor quĂ©? Porque inmediatamente, en el 19, viene Pablo y se va sencillamente a lo más básico, y explica a Pablo, que dice, Ese pues, nos está diciendo, esto es asĂ, Cuando se refiere a creaciĂłn, aquĂ, por lo menos, no se está refiriendo a los ángeles, se está refiriendo a la creaciĂłn, a la naturaleza, a la tierra. Porque los ángeles son seres creados, pero están antes de la creaciĂłn. Sin embargo, note, que el tema de los ángeles aquĂ no tiene nada que ver, si nos dice que se está refiriendo a esta creaciĂłn, a la creaciĂłn de aquĂ. Toda la creaciĂłn espera con anhelo el dĂa futuro en que Dios revelará quienes son verdaderamente sus hijos. Entonces, está diciendo que hay un punto de identificaciĂłn donde tiene que notarse quienes somos, y que la misma creaciĂłn va a dar testimonio de esos. No dice, pero por quĂ©. Y entonces, tenemos que devolvernos un poquillo, tenemos que devolvernos cuatro mil años, y entender quĂ© fue lo que pasĂł. Lo que pasĂł fue, por cuanto obedeciste a la voz de la señora, de tu mujer, y comiste del árbol que te mandĂ© diciendo, no comerás de Ă©l, maldita, ojo, maldita será la tierra por tu causa. Con dolor comerás de ella todos los dĂas de tu vida. ÂżQuĂ© integra esta maldiciĂłn? AquĂ no dice. Simplemente, será maldita. O sea, ÂżquĂ© tiene que ver? Será dura, difĂcil de trabajar. ÂżQuĂ© entiende Dios por maldiciĂłn? ÂżQuĂ© entendemos nosotros por maldiciĂłn? Es bravo esto. Pero dice, maldita será la tierra. Ă“igame, si la tierra está maldita, y comemos de la tierra cosas deliciosas, ÂżquĂ© entiende Dios por maldiciĂłn? ÂżY quĂ© no hemos entendido nosotros? Entonces viene Pablo y dice, espinos y cardos te producirá. Y aquĂ está la explicaciĂłn. Antes de la creaciĂłn no iba a haber hierba, no iba a haber nada malo con la tierra, nada. Yo no sĂ© cinematos, gusanos, yo no sĂ© Don Luis es el que sabe, yo no sĂ© quĂ© tip, no iba a haber nada malo con, no habĂa. Antes de la creaciĂłn, dice la Biblia, no iba a crecer monte, o el monte se verĂa de otra manera. Noten que la palabra de Dios dice que la caĂda del hombre afectĂł la naturaleza. Entonces sigo asĂ, espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo con el sudor de tu rostro. Comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra porque de ella fuiste tomado, pues polvo eres y al polvo volverás. Y claro, está clarĂsimo que el asunto va a ser difĂcil. Se habla que al principio, hermanos, los árboles y las cosas que estaban, todo fluĂa sin necesidad de hacer mucho trabajo ni mucho esfuerzo. Pero a todos nos cuesta y a todos nos gusta el camino largo. Y aquĂ está la explicaciĂłn de por quĂ© Pablo está afirmando, inmediatamente entra al 20 y dice, ok, Âża quĂ© me estoy refiriendo? Entonces dice Pablo, contra su propia voluntad, gracias Papi, contra su propia voluntad, toda la creaciĂłn quedĂł sujeta a la maldiciĂłn de Dios. ÂżMe están siguiendo? Contra su propia voluntad, toda la creaciĂłn quedĂł sujeta a la maldiciĂłn de Dios. Sin embargo, noten, sin embargo, con gran esperanza, Âżestán listos para lo que estoy a punto de decirles? A Adán no estrenĂł lo que le dieron para estrenar. A Adán no estrenĂł lo que le dieron para estrenar. Lo fregĂł antes, pero Dios dijo, yo lo arreglo, yo lo arreglo. Ahora, no se pierdan, recuerden que les dije al principio, el sufrimiento que ahora estamos pasando, yo les dije, está el sufrimiento. ÂżQuiĂ©n está sufriendo? Ninguno está sufriendo por la causa del Señor. Pero Pablo dice que sĂ, que toda la naturaleza está buscando el momento. Inclusive yo, es una conjetura mĂa, es una posiciĂłn mĂa, no tiene usted por quĂ© ni hacerme caso, pero las estaciones, las estaciones reflejan el esfuerzo de la naturaleza por renovarse, el esfuerzo de la naturaleza por salir adelante, por sacar nuevos frutos, por hacer un montĂłn de cosas. Sigue la explicaciĂłn, Pablo. La creaciĂłn espera el dĂa en que será liberada de la muerte. ÂżVean quĂ© belleza? Y la descomposiciĂłn, y se unirá a la gloria de los hijos de Dios. Entonces, si estamos hablando que de la forma natural la creaciĂłn está buscando un orden, sĂgame, la creaciĂłn está buscando un orden, gente, porque Dios creĂł un orden, pero se está buscando un orden. Y dice la palabra que ese orden es anhelado hasta por la creaciĂłn, y que es algo en donde Dios está formándonos a nosotros como sus hijos para encontrarnos, claro, noten el nivel de inteligencia de esto. Finalmente, quien quede listo para estrenar lo que Adán despreciĂł, tiene que tener lo primero que Dios le dio al que puso ahĂ. Entonces aquĂ están, hay tres gemidos, el gemido nuestro, el gemido del EspĂritu Santo y el gemido de la creaciĂłn. De eso está Armando Romano junto, y se refiere a tres gemidos, pues sabemos que hasta el dĂa de hoy, toda la creaciĂłn gime de angustia como si tuviera dolores de parto, toda la creaciĂłn. Oigan, si la creaciĂłn está sujeta a maldiciĂłn, y estamos hablando que todos los años la creaciĂłn busca que haya un orden, pero aĂşn asĂ, no, medio cambiĂł el mapa ahĂ en Ahuazarca, 40 hectáreas, el mapa cambiĂł. Noten esto, si la creaciĂłn gime tratando de alcanzar ese orden de quĂ© son los dolores y de quĂ© son los sufrimientos que está hablando el apĂłstol a nosotros. Bueno, vamos a salir de aquĂ a almorzar, y la vida continĂşa. Entonces, puse ese pensamiento para, Âżpuede el ser humano destruir la naturaleza haciendo todas las cosas malas que ha hecho? No, porque la palabra de Dios dice que todo está bajo el control del EspĂritu Santo, y es mucho el daño que el ser humano podrĂa estar haciĂ©ndole, es cierto, es mucho el daño. Pero la palabra de Dios dice que esto tiene un orden, un principio y un fin. Y claro, esto no es un asunto solamente de Pablo, noten que el apĂłstol Pedro, y sinceramente para que Pedro le llegara aquĂ, para que Pedro llegara a este momento a decir esto, es porque definitivamente es el EspĂritu Santo. VĂ©anlo, pero nosotros esperamos con entusiasmo los cielos nuevos y la tierra nueva que Ă©l prometiĂł, un mundo lleno de la justicia de Dios. Apocalipsis 21.1, Juan, apĂłstol Juan dice, Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habĂan desaparecido, y tambiĂ©n el mar. Dios está haciendo algo, va a buscar el orden original que Ă©l puso en el corazĂłn, y puso en el orden de las cosas. Y hacia eso vamos. Corintios 15.51, esto es impresionante, fĂjense bien en el misterio que les voy a revelar. Es Pablo hablándole a la iglesia en Corinto, una iglesia que es una cosa de otro planeta. FĂjense bien en el misterio que les voy a revelar, no todos moriremos, pero todos seremos transformados. En un instante, en un abrir y cerrar de ojos al toque final de la trompeta, pues sonará la trompeta, y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados. Pues nuestros cuerpos mortales tienen que ser transformados en cuerpos que nunca morirán. Nuestros cuerpos mortales deben ser transformados en cuerpos inmortales. Entonces noten que la promesa de la naturaleza, la promesa tambiĂ©n, es muy interesante esto, donde hay promesa de esperanza en la vida hermanos, y en la vida de Dios en nosotros. Nuestra promesa de vida, nuestra esperanza de vida, no está en lo que pueda suceder aquĂ. Dice, entonces, cuando nuestros cuerpos mortales hayan sido transformados en cuerpos que nunca morirán, se cumplirá la siguiente escritura, la muerte es devorada en victoria, ya no habrá más muerte. Claro, está hablando del momento en que JesĂşs está con nosotros, y estamos viendo un momento en que estamos con Él. QuĂ©dense en mente de que el apĂłstol está diciendo el sufrimiento que ahora usted y yo tenemos. Vuelvo a preguntarle a VĂctor, vuelvo a preguntarle a Carlos, a Freddy, Âżcuál sufrimiento? ÂżCuál dolor? ÂżCuál angustia? ÂżQuiĂ©n está aquĂ angustiado? ÂżQuĂ© es lo que verdaderamente nos hace gemir? Yo debĂ haber puesto esto al final, pero lo puse aquĂ porque me interesa que entienda que yo no estoy hablándole a usted para que usted sea más bueno o sea menos malo, yo no sĂ©, ese no es el punto. Pero sĂ quiero dejarle muy claro una cosa, toda la creaciĂłn está buscando un orden, y sĂłlo hay un orden. Dos, este orden, y este, si lo puedo decir asĂ, paraĂso original, sin estrenar, nos tocará estrenarlo a nosotros. Pero yo necesito que usted entienda que el modelo de Dios no es su modelo, ni mi modelo. Vea cĂłmo cierra el versĂculo 23, y el versĂculo 23 agarra el ejemplo de la creaciĂłn, y dice, hermanos, lo natural está deseando volver a tener lo que originalmente tuvo, porque si lo que tenemos es bueno, y rico, y precioso, vieran lo que es como Dios lo diseñó, Ăşnico. Dice, los creyentes tambiĂ©n gemimos, oiga, y lĂłgicamente la pregunta, ÂżquiĂ©n? Aunque tenemos al EspĂritu de Dios en nosotros como una, noten, muestra anticipada, noten, noten, dice, y los creyentes tambiĂ©n gemimos, aunque tenemos al EspĂritu de Dios en nosotros como una, ÂżquĂ©? Muestra, muestra, Âżestán leyendo eso? Es una muestra anticipada de la gloria futura, porque anhelamos que nuestro cuerpo sea liberado del pecado y el sufrimiento. Nosotros tambiĂ©n deseamos, con una esperanza, ok, ese nosotros, Âżse refiere a quiĂ©n? Los otros, ÂżquiĂ©nes son? La creaciĂłn que gime, que quiere lo de Dios desesperadamente, dice, nosotros tambiĂ©n deseamos, con una esperanza ferviente, que llegue el dĂa en que Dios nos dĂ©, nos dĂ© todos nuestros derechos, como sus hijos adoptivos, incluido el nuevo cuerpo que nos prometiĂł. AsĂ es como vamos, pero Âży la muestra? AquĂ está, en cambio, la muestra del EspĂritu Santo en nosotros, en cambio, la clase del fruto que el EspĂritu Santo produce en nuestra vida, empieza la bronca, Âżpor quĂ©? Hermanos, porque nosotros no sabemos amar, sentimos rico y sentimos, pero no sabemos amar, y más de una de ustedes, y más de uno de ustedes, ha parido y va a parir por esto. Están siguiendo, aquĂ está la muestra del EspĂritu Santo, claro, con razĂłn, Pablo está diciendo, el sufrimiento, claro, ÂżcĂłmo no va a haber sufrimiento? ÂżCĂłmo no va a haber sufrimiento? Si ustedes ni siquiera tienen certeza de lo que está experimentando o viviendo, y mencionĂ© uno, el amor, alegrĂa, hay dolor, hay sufrimiento, hay tristeza, lo que sea, entonces noten que esta expresiĂłn a la cual Pablo se referĂa en el versĂculo 18, de lo que ahora sufrimos, se refiere a la incapacidad de poder ver la muestra completa del EspĂritu Santo en nosotros, porque el que no entienda que el corazĂłn de Dios, por medio de su EspĂritu Santo, está siendo puesto en su corazĂłn para que usted simplemente funcione, funcione, funcionar, en amor, alegrĂa, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad, control propio. Eso es todo lo que Dios está haciendo en nosotros, esa es la muestra por ahora. Entonces si hay mucho sufrimiento, porque ahĂ donde dice paciencia, control propio, gentileza, si usted no está sufriendo por estas cosas, y si usted no está gimiendo por esto, es hora de que empiece a entender que si a eso nos lleva el EspĂritu Santo a todos. Miren hermanos, esto se tira todas las teorĂas de la psicologĂa, lo más moderno, si el EspĂritu Santo de Dios no lo está usted transformando, nada está pasando en su vida. Y con mucho respeto se lo digo, está perdiendo su tiempo, porque el EspĂritu de Dios nos lleva a ser una persona llena de amor. La Biblia dice que cuando una persona ama, va y tiene que sufrir por esa otra persona. El concepto básico de consolaciĂłn que usa la Biblia del EspĂritu Santo para nosotros, es la capacidad de entender a Dios actuar en nuestras vidas, eso es todo. AquĂ está la muestra, por eso Pablo, el EspĂritu Santo toma el 18 y nos dice en el 18, sin embargo, lo que ahora sufrimos, ÂżquiĂ©n está sufriendo? Ninguno. Ah, pero enfrentese a la vida, y usted y yo vamos a empezar a sufrir, porque una cosa es lo que Dios quiere hacer en nosotros, y otra cosa es lo que nosotros queremos hacer con nosotros. Agradecemos su atenciĂłn. Si este material ha sido Ăştil para usted, le rogamos que lo pueda compartir. Somos Olivo Verde Costa Rica.
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