
Listen to Grandes Regalos - Mateo 2.1-12 No. 134 by Iglesia biba MP3 song. Grandes Regalos - Mateo 2.1-12 No. 134 song from Iglesia biba is available on Audio.com. The duration of song is 01:08:33. This high-quality MP3 track has 256 kbps bitrate and was uploaded on 24 May 2024. Stream and download Grandes Regalos - Mateo 2.1-12 No. 134 by Iglesia biba for free on Audio.com ā your ultimate destination for MP3 music.










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The speaker begins by encouraging the audience to read Psalm 8, reflecting on the glory of God in nature. They then transition to a prayer, asking God to reveal His glory through His Word. The sermon is titled "Great Gifts" and explores the idea that God exalts the humble, using the story of the wise men visiting Jesus as an example. The speaker emphasizes the importance of recognizing Jesus as Lord and offering Him our best. They highlight the significance of the star that guided the wise men to Jesus, symbolizing Jesus as the light of the world. The sermon concludes by encouraging the audience to worship Jesus and live a life of adoration. Muy bien, bueno, gracias por estar acĆ”, les invito por favor a buscar en sus Biblias Salmos, Salmos, Salmos capĆtulo 8 por favor, Salmos capĆtulo 8 versĆculo 1 Salmos capĆtulo 8 versĆculo 1 dice, oh JehovĆ” SeƱor nuestro, cuĆ”n gloriosa, cuĆ”n glorioso es tu nombre en toda la tierra, cuĆ”n glorioso es tu nombre en toda la tierra, has puesto tu gloria sobre los cielos, miren amigos cuando vamos de paseo, cuando vamos de camping, cuando vamos a un lugar bonito, a la playa, quien ha estado en la playa alguna vez, en el mar alguna vez, cerca al mar, si, si, hermoso o no, lindĆsimo, quien ha tenido la oportunidad de viajar un poquito mĆ”s allĆ” y de meterse mĆ”s, mar adentro un poquito y de pronto bucear o ver por ahĆ todos los pecesitos y las cosas bien lindas que hay allĆ, alguien, si cierto, son cosas hermosas, pero bueno no hay necesidad de ir al mar, uno puede salir aquĆ a alguna montaƱa y hacer una caminata o simplemente basta ir a un parque y ver los Ć”rboles, todos los verdes diferentes que hay en los Ć”rboles y entiende uno lo que el salmista estĆ” diciendo acĆ”, cuĆ”n glorioso es tu nombre en toda la tierra, basta ver a Isaac, basta ver a Jeremy para saber que el seƱor ha puesto su gloria en toda la tierra, ellos son hermosos, no tanto por los papĆ”s sino por Dios mismo, por Dios mismo que puso su imagen en ellos, ok, y efectivamente la gloria de Dios es evidente en toda la tierra y es evidente en los cielos tambiĆ©n, pero quĆ© pasa, que aunque la gloria de Dios es evidente, no la vemos, no la contemplamos, no la entendemos y eso pasa porque estamos muertos en nuestros delitos y pecados y por eso venimos acĆ”, para escuchar acĆ” y aprender de acĆ” y ver a travĆ©s de ellas la gloria de Dios, ok, asĆ que vamos a pedirle al seƱor, seƱor dĆ©janos ver tu gloria a travĆ©s de tu palabra, dĆ©janos ver tu gloria a travĆ©s de tu palabra, vamos a tener un tiempo de oración cada uno por favor y tengamos esa oración con el seƱor, vale PapĆ” gracias porque tenemos la oportunidad de ver tu gloria, de contemplar tu gloria y lo hacemos a travĆ©s de tu palabra, lo hacemos a travĆ©s de tus testimonios, de tus leyes, de tus obras de misericordia que quedaron registradas en tu palabra, lo hacemos a travĆ©s de la vida de nuestros hermanos que cuando llegan a la iglesia y nos cuentan cómo estuvo su semana, bien o mal vemos tu gloria, vemos tu gloria en cada proceso con cada persona que estĆ”s llevando, vemos tu gloria cuando le provees a las personas lo que necesitan, vemos tu gloria cuando los pasas por desiertos para que te conozcan, para que entiendan quiĆ©n eres, ahĆ tambiĆ©n hay gloria tuya, seƱor y yo me siento agradecido, muy agradecido contigo, muy agradecido contigo porque yo soy una vasija de barro que refleja tu gloria, yo no tengo nada en mĆ de valor pero soy escogido por ti para reflejar tu gloria, y eso es un acto de gracia, yo te ruego por favor que me ayudes esta maƱana a comunicar tu palabra me ayudes esta maƱana a reflejar tu gloria a travĆ©s de tu palabra, por favor ayĆŗdanos a contemplar tu gloria esta maƱana te lo ruego en el nombre de JesĆŗs amĆ©n y amĆ©n. Bueno, muy bien, grandes regalos, grandes regalos, es el tĆtulo de la predicación de esta maƱana grandes regalos, Āæalguna vez les han dado un gran regalo? Pregunta, o puede que no haya sido un gran gran regalo pero si era un regalo con mucha emoción, con mucho afecto, de pronto, venga, ĀæquiĆ©n ha tenido la dicha de que su hijo le dĆ© un regalo? Āæalguien ha tenido la dicha? y que se haya sacrificado, que haya sacrificado sus once, que haya sacrificado algo para podernos dar un regalo, Āæalguien ha tenido esa dicha? ĀæquĆ© se siente, papĆ”s, quĆ© se siente cuando cuando un hijo sacrifica lo poco que tiene para darte algo y expresarte amor a travĆ©s de ese regalo? ĀæquĆ© se siente? Āæemoción? Āæse siente uno amado? Āæse siente uno amado por el chino? sĆ, Āæcierto? dan ganas de quitarle todos los castigos que uno le habĆa puesto, Āæcierto? da ganas, da ganas, eso es verdad, Āæy por quĆ©? Āæpor quĆ© se siente uno asĆ? se siente uno importante para Ć©l, se siente uno valioso, se siente uno que Ć©l agradece, de alguna forma estĆ” agradeciendo a travĆ©s de ese regalo todo lo que nosotros procuramos por ellos, Āæverdad? o por Ć©l, y lo pregunto Āæpor quĆ©? porque justamente el mensaje que vamos a considerar hoy tiene que ver con este tema, la idea de lo que vamos a estar considerando hoy en el evangelio de Mateo capĆtulo 2 versĆculos 1 al 12, para que lo vayan buscando, Dios Padre quiso que unos sabios de oriente adoraran al SeƱor y le dieran a conocer a Herodes y a JerusalĆ©n que el Cristo habĆa nacido, que el Cristo habĆa nacido, miren, hasta aquĆ Dios no necesitó relacionistas pĆŗblicos, hasta aquĆ Dios no necesitó periodistas, Dios se encargó de comunicarle a quien Ćl quiso comunicarle que su hijo se habĆa encarnado, que el Cristo habĆa nacido, que el Salvador del mundo habĆa llegado, y lo hizo de muchas formas, lo hizo a travĆ©s de Ć”ngeles que anunciaron, le anunciaron al papĆ” Juan el Bautista, le anunciaron a MarĆa, JosĆ©, le anunciaron a los pastores, le anunciaron a Simeón, a Ana, muchos supieron que el Cristo, el Salvador, el hijo de Dios, habĆa nacido y se habĆa hecho hombre y estaba entre nosotros, pero Ćl quiso decĆrselo a Herodes, Herodes era el rey en ese momento, era el gobernante, era el que tenĆa el poder, era la persona mĆ”s influyente de la zona de oriente donde suceden todas estas cosas, y pues JerusalĆ©n, JerusalĆ©n era la capital religiosa, la capital donde estaban todos los lĆderes religiosos, ok, y Dios quiso comunicarles a ellos que el Cristo habĆa nacido, que el Salvador habĆa nacido, bien, y lo hizo a travĆ©s de unos sabios, de unos magos, dice esta versión, o sabios, o personas importantes que llegaron desde oriente hasta JerusalĆ©n buscando al Salvador, ok, pero eso que tiene que ver contigo y conmigo hoy, ya tenemos la palabra de Dios, ya sabemos que Ćl se hizo hombre, ya sabemos que Ćl se encarnó, que tiene que ver eso contigo y conmigo hoy, vamos a considerar, vamos a ver justamente quĆ© tiene que ver y pues les voy adelantando, tiene que ver con el hecho de que Dios exalta a los humildes, Dios exalta a los humildes, aquellos que le adoran, reconociĆ©ndolo como el SeƱor y ofreciĆ©ndole y adorĆ”ndolo, ofreciĆ©ndole de lo mejor de sus besos, ok, cómo sabemos que alguien es humilde, con paz en esta historia lo sabemos porque reconoce que el SeƱor es el SeƱor y reconoce que Ćl es merecedor de nuestra adoración y hasta de nuestra adoración con lo que Ćl nos ha dado, vale, asĆ que el propósito de este tiempo es que adoremos al SeƱor JesĆŗs reconociĆ©ndole como nuestro SeƱor tal como lo hicieron los sabios y le ofrezcamos o empezamos a vivir una vida donde le adoramos ofreciĆ©ndole de lo mejor que Ćl nos ha dado a ti y a mĆ, vale, asĆ que vamos a arrancar, vamos a arrancar con la noticia del nacimiento del Cristo y vamos a estar considerando el evangelio de Mateo y Mateo, Mateo fue el autor de este evangelio y una de las cosas que vemos de parte de Mateo es que Ć©l estuvo muy interesado en enseƱar, en decir, en justificar que JesĆŗs es el Cristo, JesĆŗs es el Rey de Israel, Āæpor quĆ©? porque Mateo le estĆ” escribiendo este evangelio especialmente a judĆos, le estĆ” dirigiendo su evangelio especialmente a judĆos y los judĆos Āæa quiĆ©n estaban esperando? al Rey de Israel, al Cristo, al MesĆas, al Ungido y Mateo siendo judĆo estaba muy interesado en que ellos entendieran que JesĆŗs era ese Cristo, era el Rey, ok, y por eso Mateo nos habla de la visita de los magos, la visita de los sabios, Āæpor quĆ©? porque ellos reconocieron a JesĆŗs Āæcomo quĆ©? como el Rey, el Salvador, el Cristo, y ellos no eran judĆos propiamente pero ellos entendĆan muy bien quiĆ©n era el SeƱor JesĆŗs y cuando llegaron a JerusalĆ©n llegaron buscando al Rey de los judĆos y a Mateo esta historia le pareció muy importante porque tiene mucho que ver con el propósito que habĆa en su corazón al escribir su evangelio, asĆ que vamos a leer del verso 1 al 7 del capĆtulo 2, por favor, verso 1 al 2 dice cuando JesĆŗs nació en BelĆ©n de Judea en dĆas del Rey Herodes vinieron del oriente a JerusalĆ©n unos magos diciendo Āædónde estĆ” el Rey de los judĆos que ha nacido? porque su estrella hemos visto en el oriente y Āævenimos a quĆ©? Āæa quĆ© venĆan? Āævenimos a cobrarle o a adorarle? Āævenimos a pedirle o a adorarle? venimos a adorar realmente hay cosas muy interesantes en este pasaje y si uno quisiera ponerle foco y hacerle zoom y hacerle zoom uno sacarĆa cosas hermosĆsimas muy especiales muy intrigantes de este pasaje pero quiero simplemente mencionar una cosa maravillosa extraordinaria y es ĀæquĆ© fue lo que advirtió a los sabios de que el Cristo habĆa nacido? ĀæQuiĆ©n me dice? ĀæcuĆ”l estrella? Āæcualquiera? no, habĆa una estrella por alguna razón Dios estableció que cuando JesĆŗs naciera hubiese una estrella nuevo en el firmamento que anunciara el nacimiento del Salvador y eso es hermoso porque si conocemos a JesĆŗs lo conocemos Āæcómo? ĀæquĆ© dijo Simeón a los ocho dĆas que JesĆŗs era? JesĆŗs es la luz del mundo Āæy quĆ© tiene una estrella? luz, brilla Āæverdad? pues habĆa una estrella en el firmamento y los sabios de oriente al parecer eran personas que conocĆan mucho de astronomĆa y por alguna razón ellos sabĆan que habĆa una estrella nueva en el firmamento y sabĆan que ella anunciaba el nacimiento del Salvador y ellos prendieron su viaje para buscar a ese Rey no sabemos de quĆ© tipo fue ese viaje no sabemos quĆ© caracterĆsticas tuvo no sabemos de cuĆ”nto tiempo fue no sabemos quĆ© tanto se tuvieron que esforzar pero de cualquier forma hubo esfuerzo de parte de ellos para buscar al Rey de los judĆos Āæok? Āæpara quĆ©? para adorarle la verdad es que no sabemos cómo fue que estos sabios se instruyeron sobre el futuro nacimiento del SeƱor no sabemos no sabemos cómo supieron de la seƱal de la estrella que aparecerĆa con su nacimiento no sabemos cómo fue que ellos entendĆan que JesĆŗs iba a nacer y que ese niƱo era Dios pero tambiĆ©n era el SeƱor, era hombre de alguna forma Dios se los hizo saber de alguna manera ellos se enteraron ellos lo supieron y ellos entendĆan muy bien que con esa información ellos debĆan hacer algo acercarse y buscarlo para adorarlo y cuando apareció esa estrella se sintieron motivados justamente a eso buscarlo a reconocer al SeƱor JesĆŗs como el Cristo el Salvador enviado por Dios el Rey de Israel y no fue casualidad que pasaran por el palacio de Herodes no fue casualidad que pasaran por JerusalĆ©n no fue casualidad Āæpor quĆ©? porque el SeƱor el Padre que tenĆa un plan y era avergonzar a los orgullosos avergonzar a los sabios porque Dios que hace con los orgullosos Dios que hace con los orgullosos los humilla y Dios que hace con los humildes los exalta pues el plan era revelar justamente eso ir a donde Herodes al palacio y humillarlos a todos ellos pero mientras tanto exaltar a unos sabios de oriente que tenĆan plato que habla de que la humildad no es no se mide por cuĆ”nto tengas en el bolsillo sino que se mide por cuĆ”nta devoción tienes por el SeƱor y cuĆ”nto deseas adorar al Ćŗnico Dios y efectivamente ellos pasaron por JerusalĆ©n llegaron allĆ y entonces versĆculos 3 y 4 dice del capĆtulo 2 que oyendo esto el Rey Herodes ĀæquĆ© hizo? se turbó se angustió se desesperó tuvo miedo y todo JerusalĆ©n con Ć©l tambiĆ©n se turbó y convocados todos los principales sacerdotes y los escribas del pueblo los lĆderes religiosos les preguntó Herodes a ellos Āædónde habĆa de nacer el Cristo? Āædónde habĆa de nacer el Cristo? Āædónde debĆa nacer? ĀæquiĆ©n me dice? Āædónde? Ā”en BelĆ©n! muy bien ya son personas muy instruidas ustedes en BelĆ©n, en BelĆ©n. Herodes no sabĆa dónde era el lugar de nacimiento del Salvador Prometido por eso mandó llamar a los lĆderes religiosos y la aparición de estos sabios pues causó mucho revuelo en el palacio de Herodes porque Āæcómo es que nace el rey de los judĆos mientras Herodes estaba gobernando a quiĆ©nes? Ā”a los judĆos! es como que de un momento a otro a Herodes le llegó el reemplazo, le llegó la competencia, le llegó el que lo iba a sacar de su palacio bueno no es de extraƱar la actitud de Herodes pues cualquier hombre ambicioso interesado por el dinero y el poder expresa fĆ”cil de cometer cualquier pecado y efectivamente Herodes se angustió muchĆsimo y entonces hizo que llamaran a todas las personas que sabĆan del tema y preguntarles dónde iban a nacer y estos hombres sabĆan dónde iban a ser Āæpor quĆ©? Āæcon base en quĆ© sabĆan que JesĆŗs iba a nacer en BelĆ©n? con base en la profecĆa que Dios habĆa dicho 700 aƱos antes a travĆ©s del profeta Mikeas, eso ya lo vimos hace un tiempo Āæno? y estos hombres profetas versĆculos 5 al 6 le dicen alrededor de lo siguiente ellos le dijeron van a ser en BelĆ©n de JudĆ”, en BelĆ©n de JudĆ” porque asĆ estĆ” escrito por el profeta y dicen citando al profeta dicen y tĆŗ BelĆ©n de la tierra de JudĆ” no eres la mĆ”s pequeƱa entre los prĆncipes de JudĆ” porque de ti saldrĆ”, ĀæsaldrĆ” quiĆ©n? un guiador que apacentarĆ” a mi pueblo Israel es interesante que los grandes y respetados lĆderes de Israel religiosos aunque sabĆan dónde iba a nacer el Cristo no sabĆan que ya habĆan nacido y en cambio unos humildes sabios que no eran expertos en la palabra de Dios pero fueron guiados por Dios a travĆ©s de una estrella que si sabĆan que el Cristo habĆa nacido es como preguntarle al mĆ©dico mĆ”s encumbrado del mundo por quĆ© razón el cĆ”ncer existe o preguntarle al mĆ©dico mĆ”s encumbrado del mundo una cura para el cĆ”ncer y que llegue el enfermero mĆ”s humilde del mundo y diga yo sĆ© cuĆ”l es la cura Dios estaba humillando a los orgullosos de una manera impresionante y Dios estaba exaltando a estos sabios dejando un ejemplo muy claro del corazón que Dios busca en todos nosotros un corazón un corazón que desea que adorar a Dios por quĆ© buscaron los sabios a este salvador porque querĆan adorar a Dios tĆŗ y yo sabemos que tenemos un corazón humilde y nuestro interĆ©s en la vida es adorar a Dios y quĆ© pasó versĆculos 7 al 12 vamos a leer inicialmente el 7 al 8 dice entonces Herodes llamando en secreto a los magos indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella y enviĆ”ndolos a BelĆ©n dijo ir allĆ” y averiguad con diligencia cerca del niƱo y cuando le hallĆ©is hacĆ©rmelo saber para que yo tambiĆ©n vaya y le adoro alguien sabe quĆ© hizo Herodes despuĆ©s de esto mandó a matar quĆ© a todos los niƱos de BelĆ©n todos los que tenĆan menos de dos aƱos miren lo que estĆ” haciendo Herodes es una conspiración estĆ” usando a los magos y dijo me cayeron de papallito a ver quiĆ©n es ese tal rey de los judĆos y poderlo matar antes de que me usurpe mi poder, mi trono, miren lo que pasó con Herodes lo que se ve en Herodes es un ejemplo de la maldad y la mentira que puede llegar a ver en el corazón humano en tu corazón en mi corazón porque realmente la Ćŗltima intención de Herodes era darle el poder darle el trono a otro rey eso era lo Ćŗltimo que querĆa y movido por su codicia y su orgullo lo que querĆa era matar al rey de los judĆos, miren nosotros no luchamos contra sangre y carne la lucha de JesĆŗs no era contra Herodes ĀæQuiĆ©n creen que estaba detrĆ”s de Herodes queriendo matar al Hijo de Dios? SatanĆ”s Āæustedes creen que no estamos en una lucha? muchas veces yo vivo creyendo que no estoy en una lucha, estamos en una constante lucha contra quienes principados, huestes de maldad, espĆritus demonios que quieren que tĆŗ y yo no sigamos adorando a Dios, que quieren que tĆŗ y yo seamos piedra y tropiezo, que quieren que tĆŗ y yo deshonremos a Dios, que quieren apartarnos de Dios tĆŗ y yo tenemos que estar advertidos de esa lucha que estamos viviendo todos los dĆas, todos los dĆas, a veces de una manera muy clara y frentera que hasta nos espanta y salimos como quitados porque no pensĆ”bamos que la lucha fuera tan oscura y a veces sin darnos cuenta, pero estamos luchando contra sangre, no contra sangre y carne, sino contra huestes espirituales de maldad y desde aquĆ es evidente el interĆ©s de SatanĆ”s por bloquear el plan de Dios por tirarse el plan de Dios pero no lo logró y entonces ĀæquĆ© pasó? versĆculo 9. Ellos, quienes los magos, los sabios, habiendo oĆdo al rey, se fueron hacia BelĆ©n y aquĆ la estrella que habĆan visto en el oriente iba delante de ellos. ĀæEllos habrĆan llegado a BelĆ©n sin necesidad de preguntar y hacer esa parada en el palacio de Herodes? ĀæHabrĆan llegado? Miren, desde esa Ć©poca ya habĆa GPS. GPS celestial, GPS divino. Bueno, hoy en dĆa tenemos a Waze, no necesitamos una estrella, pero ĀæquĆ© pasó? Se fueron y aquĆ la estrella que habĆan visto en el oriente iba delante de ellos hasta que llegando se detuvo sobre donde estaba el niƱo. Verso 10. Y al ver la estrella se regocijaron con muy grande gozo. Cuando vieron que la estrella paró, cuando vieron que la estrella se quedó quieta como reflejando un lugar, indicando que habĆan llegado al lugar, estos hombres expresaron todo su gozo porque habĆan llegado por fin y iban a conocer al rey, al rey de los judĆos, al rey eterno, al seƱor del seƱor, envuelto en paƱales. Humano, frĆ”gil, indefenso, pero al fin de cuentas, seƱor, que gobierna, que hoy estĆ” en las alturas con Dios Padre, y a quien tĆŗ y yo le debemos toda nuestra adoración, toda nuestra adoración. ĀæY quĆ© hicieron los sabios? Miren, es interesante que no hayan sido ni los lĆderes religiosos los que hayan sido los protagonistas de esto. Es interesante que ningĆŗn lĆder religioso se unió al parche. Es interesante que nadie mĆ”s en Israel se unió al Combo para ir a adorar al salvador. Llegaron solos. Llegaron solos porque era una cita divina que Dios habĆa planeado entre estos hombres y el salvador. Y al entrar en la casa de los ciclones, vieron al niƱo con su madre, MarĆa, y postrĆ”ndose. ĀæY quĆ©? PostrĆ”ndose. Lo adoraron. ĀæPero era un bebĆ©? ĀæEra un bebĆ©? ĀæAcaso es que tenĆa alguna capacidad para decidir, para dar? ĀæAcaso es que fueron para buscar algo de Ć©l? Era un bebĆ©. Era rey del SeƱor. Y lo adoraron. Y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes. Oro, incienso, y mir. ĀæCómo adoraron estos hombres al SeƱor? PostrĆ”ndose. Mira, cuando es postrĆ”ndose, es postrĆ”ndose, es tirĆ”ndose al piso por completo. En humillación absoluta, delante del SeƱor. ĀæY cómo mĆ”s lo adoraron? OfreciĆ©ndole ĀæquĆ©? OfreciĆ©ndole presentes. Incienso, mirra y oro. Todos los presentes de altĆsimo valor. Todos los presentes que demostraban que estaban llevando tesoros de ellos mismos. Todos los presentes mostraban su verdadero deseo de adorar al SeƱor. No eran presentes cualquiera. Era lo mĆ”s valioso. Era lo mĆ”s importante. Era lo mĆ”s valioso. Era lo mĆ”s relevante. Era lo mĆ”s importante. Que le llevaban al SeƱor, al Rey de los judĆos, a ese verdadero deseo. ĀæY cómo terminaron estos magos? Estos sabios terminaron exaltados por Dios. Porque Dios humilla ĀæquiĆ©nes? A los orgullosos. Y exalta ĀæquiĆ©nes? Mira, tĆŗ y yo puede que nos encontremos en la vida muchas veces con un montón de orgullosos a los que les va muy bien. Pero en algĆŗn punto de su vida Dios los va a humillar. Y tĆŗ y yo podemos decir venga la humildad no sirve para nada. Soy humilde y mĆ”s mal me va. Soy humilde y mĆ”s duro me toca. Amo al SeƱor y mĆ”s duro me dan. Pero ĀæquĆ© terminó? ĀæCómo terminaron estos magos? Exaltados. ĀæPor quĆ©? ĀæPorque de quiĆ©n estamos hablando hoy? De ellos. Porque vieron al Salvador, vieron al SeƱor. ĀæY por quĆ© mĆ”s? Terminaron exaltados porque tuvieron la dicha, el honor, el privilegio de adorarlo, de ofrecerle presentes. Miren, adorar a Dios es un privilegio, es un privilegio. Cada vez que tĆŗ y yo nos paramos acĆ” frente a un televisor cantando una canción. Eso es un privilegio que JesĆŗs compró para ti y para mĆ pagando con su sangre en la cruz. Dios exaltó a estos hombres, permitiĆ©ndoles adorar al SeƱor y verlo cara a cara. Y fueron exaltados porque tenĆan un corazón humilde, un corazón que deseaba adorar al Rey de los JudĆos, al Cristo, al SeƱor JesĆŗs. Y segĆŗn este relato bĆblico, los sabios lo adoraron postrando a la gente, reconociendo que JesĆŗs estaba por encima de ellos, tenĆa total autoridad, que ellos lo Ćŗnico que merecĆan era postrarse delante de su presencia, reconociendo asĆ el carĆ”cter divino de Dios, reconociendo que JesĆŗs es Dios, reconociendo que JesĆŗs es Rey. ĀæLa gente cómo se presenta hoy en dĆa ante los presidentes? ĀæCómo se presenta la gente hoy en dĆa ante los presidentes? ĀæCómo se presenta la gente ante el Rey de EspaƱa? ĀæAnte el Rey de Inglaterra cómo se presenta? Con una reverencia absoluta. Amigos, estamos delante del Rey del Universo. Nuestro SeƱor es el SeƱor del SeƱor. Ćl es. Ćl es. Y como los sabios harĆamos bien, reconociendo que ante Ćl somos llamados a exaltarnos, a exaltarlo, y a someternos a su autoridad. ĀæCómo mĆ”s lo darĆ”n? ĀæCómo mĆ”s? ĀæQuĆ© mĆ”s hicieron? Quiero que me digan. Quiero que me digan. Los sabios, ĀæquĆ© mĆ”s hicieron para adorarle? Le ofrecieron presentes, regalos. Le llevaron ofrendas, ofrendas de agradecimiento, ofrendas que reflejaban su deseo de adorar al SeƱor. Regalos que mostraron que estos hombres tenĆan la actitud correcta para presentarse delante del SeƱor, delante del Rey. ĀæCuĆ”l es esa actitud? La actitud de adoración, de agradecimiento y de honra al SeƱor, ofreciĆ©ndole presentes de lo mĆ”s valioso que tenĆan, de lo mĆ”s valioso que Dios les habĆa dado. Y es interesante que justo hace ocho dĆas, cuando JosĆ© y MarĆa llevaron, cuando hablamos de la presentación de JesĆŗs en el templo, ĀæquĆ© llevaron JosĆ© y MarĆa? Una ofrenda. ĀæY esa ofrenda quĆ© era? Unos pajaritos. Unos pajaritos. Y hay una gran diferencia entre unos pajaritos y oro. ĀæNo sĆ© uno? Unos pajaritos y oro, incienso, mirra, eran objetos muy valiosos del momento. El oro sigue siendo muy valioso. Tan valioso que hoy en dĆa la gente ya no estĆ” invirtiendo en dólares sino en oro. Pero estos dos, JosĆ© y MarĆa, Āæse presentaron delante de Dios con quĆ©? Con una ofrenda. Con una ofrenda. ĀæQuĆ© hicieron los sabios? ĀæSe presentaron delante del SeƱor con quĆ©? Con una ofrenda para el SeƱor. Amigos, esto no es casualidad. Esto de presentarse ante el SeƱor con el propósito de honrarle con algo de lo que Ćl nos da es justo la actitud que Dios desea que tengamos. Porque es una actitud que muestra sometimiento, agradecimiento, porque de Ćl recibimos todo, todo lo que tenemos. Y yo no me estoy inventando esto, mis queridos amigos. Ustedes estarĆ”n diciendo, o podrĆ”n pensar, que este pastor empezó a acomodar la Biblia para pedir. No, amigos. Yo no me estoy inventando esto. Esto es lo que dice la Palabra de Dios. Quiero animarles a leer Deuteronomio, capĆtulo 16, versĆculo 16, la segunda parte del 17. ĀæQuĆ© dice? TambiĆ©n estĆ” aquĆ puesta en la pantalla. Hablando Dios al pueblo de Israel, ĀæquĆ© les dice? Ninguno se presentarĆ” delante de JehovĆ” con las manos vacĆas. Deuteronomio 16, versĆculos 16, 17 y 16, segunda parte. Ninguno se presentarĆ” delante de JehovĆ” con las manos vacĆas. Cada uno con la ofrenda de su mano conforme a la bendición que JehovĆ”, tu Dios, te hubiera dado. ĀæCuĆ”l es la actitud de adoración? ĀæCuĆ”l es una de esas actitudes de adoración que debemos tener frente al SeƱor? No llegar con manos vacĆas. Ofrendarle, traerle, ofrecerle algo de lo que Ćl mismo nos dio. ĀæCómo puede ser que tĆŗ y yo creamos que Dios, el SeƱor, es un banco? Y nos acercamos a Ćl solamente para pedirle y pedirle y pedirle y pedirle. Miren, sĆ, tenemos el derecho, gracias al SeƱor JesĆŗs, tenemos el derecho de acercarnos confiadamente al trono de la gracia y pedir por todas nuestras necesidades, pedir que el SeƱor supla lo que necesitamos. Pero, Āædelante de quiĆ©n estamos? Del SeƱor. Y antes que nada, nosotros necesitamos acercarnos a Ćl con una actitud de adoración, de adoración, porque Ćl tambiĆ©n. Y eso implica, queridos amigos, adorarlo aĆŗn hasta con lo que Ćl nos da, hasta con lo que tenemos. Y si ustedes todavĆa no me creen, podemos sacar un montón de evidencia bĆblica que habla con respecto a eso. Pero quiero mostrarles Proverbios capĆtulo 3, versos 9 al 10. Proverbios capĆtulo 3, versos 9 al 10. AhĆ estĆ” el principio. Honra a JehovĆ” con tus bienes. Honra a JehovĆ” con tus bienes. Y con las primicias de todos tus frutos, con lo primero que te llega, con lo primero de tĆŗ, de tus ganancias, de tus negocios. De tu trabajo. ĀæY quĆ©? Y serĆ”n, miren, miren lo hermoso. TĆŗ y yo somos llamados, y nosotros deberĆamos tener deseo de adorar al SeƱor hasta con nuestras propiedades. Pero el SeƱor no se queda ahĆ. Y el SeƱor nos dice, si lo haces. Escucha bien lo que tengo que decir. SerĆ”n llenos tus graneros con abundancia. Y tus lagares rebosarĆ”n de mosto. TendrĆ”s todo lo que necesitas. Te voy a bendecir. Te voy a bendecir. Ahora, ojo, Āæno? Porque eso es una promesa. Eso es una promesa. Que siempre, sĆ o sĆ, la promesa de bendición de Dios para aquellos que son fieles con Ćl y le honran con sus bienes. Esa promesa se cumple, sĆ o sĆ, en un sentido espiritual en todos nosotros. Miren, aquel que es fiel con el SeƱor. Dios le concede bendición espiritual. Le concede paz. Le concede gozo. Le concede la posibilidad de esperar tranquilamente en medio de los problemas de la vida. Espiritualmente Dios nos bendice. SĆ o sĆ, eso es una realidad. Eso sĆ lo puedo afirmar con toda seguridad. Y la mayorĆa de las veces, no puedo decir todas, pero la mayorĆa de las veces, Dios bien nos bendice materialmente, económicamente. No puedo afirmarlo en el ciento por ciento de las cosas, porque si no, invertir o dar en las iglesias serĆa el mejor negocio del mundo. Espiritualmente Dios te va a bendecir. Y la mayorĆa de las veces, materialmente, tambiĆ©n lo va a hacer contigo conmigo. Pero, Āæcómo es que debemos darle con esa actitud de, listo, entonces voy a darle diez para que me de veinte? No, no es de esa forma. No es de esa forma. Dios bendice cuando yo deseo darle producto de un corazón que quiere adorarlo, adorarlo, adorarlo, honrarlo, reconocerlo. Es asĆ. AsĆ es. AsĆ que, queridos amigos, esto nos habla de que Dios espera que honremos a Ćl y al SeƱor JesĆŗs con lo que Ćl nos da. Que dice Proverbios, conforme, perdón, del Terrenomio, conforme a la bendición que JehovĆ” tu Dios te hubiera dado. Hombre, Āæes poco lo que te llegó esta semana? ĀæMuy poco? ĀæApenas sĆ la mesada que te dio tu esposo? ĀæEl diario que te dio tu esposo? ĀæTan bĆ”sico como eso? EstĆ” bien. Conforme a como Dios te bendijo. A pactar. Hay una historia de una viuda. Es la historia que tenemos justo abajo en la urna de las ofrendas, para que ahĆ todos podamos depositar nuestras ofrendas con confianza. Es justo la historia de una viuda. Que mientras todos en Israel estaban dando y exaltĆ”ndose por todo lo que estaban dando, esta viuda da el equivalente, mĆ”s o menos, a una moneda de cincuenta pesos. Y JesĆŗs la vio. Y JesĆŗs dijo, esta mujer ha dado mucho mĆ”s de lo que dieron todos los demĆ”s. Porque queridos amigos, no se trata de la cantidad. Se trata del corazón, de adoración al SeƱor. ĀæUstedes estaban pensando en el diezmo? Ah, aquĆ me toca dar el diezmo. El diezmo, el 10% de todo. Venga, pero es que el 10% es mucha plata. Si no puedo vivir con el 100%, Āæcómo voy a vivir con el 90%? Amigos, miren, si ustedes no quieren dar el 10%, no lo den. No lo den. No lo den. Den conforme al deseo que hay en su corazón de adorar a Dios. Y mi esposa y muchos dirĆ”n, oiga usted, ĀæquĆ© estĆ” diciendo? ĀæNo es que necesitamos plata en la iglesia para poder sostener la iglesia? Miren, esto no se trata de obligación. Esto no se trata de tocar el diezmo. Me toca dar el diezmo. Esto se trata de que yo quiero adorar a mi SeƱor. Y lo voy a hacer. Lo mejor que puedo. Sabiendo. Otro principio espiritual. Y es que mi SeƱor dio su vida por mĆ. Mi SeƱor entregó todo lo que tenĆa por mĆ. Mi Dios entregó a su Hijo por mĆ. Por mĆ. Y yo deberĆa considerar muy bien. ĀæCómo quiero yo adorar al SeƱor que se entregó por mĆ? Al Rey que vino y se humilló para que tĆŗ y yo hoy pudiĆ©semos cantar y adorar al SeƱor. PudiĆ©semos ser perdonados por Dios. PudiĆ©semos tener vida eterna. Amigos, si tenemos un corazón humilde, lo vamos a adorar. Y vamos a darle y ofrendarle con gozo, con libertad y con generosidad. Hombre, Āæustedes creen que aquĆ les vamos a obligar a dar el diezmo? No. Es mĆ”s, Āæsaben quĆ© nos gusta hacer en esta iglesia? Tarde. Tarde. Y ustedes ven que hay pan. Ustedes ven que hay desayuno. Ustedes ven que hay pizza cuando nos vemos con los chicos. Ustedes ven que la iglesia ha ayudado para que jóvenes, hombres, mujeres puedan ir a acampamentos a escuchar al SeƱor. Ustedes ven que la iglesia muchas veces ha dado felizmente mercados, bonos, cosas que la gente necesita. Yo le agradezco a Dios porque me dio esa camioneta antes de ser pastor. Para que la gente no diga que yo me estoy enriqueciendo. Porque la verdad es que yo no me estoy enriqueciendo. AquĆ se les da libertad porque es la libertad que el SeƱor nos da para que tĆŗ y yo le adoremos a Ćl como Ćl lo merece. Y si tĆŗ no te adores a Ćl como Ćl lo merece, y si tĆŗ crees que Ćl merece, digo, ok, es tu corazón con Ćl. Si tĆŗ crees que Ćl merece mĆ”s, maravilloso es tu corazón con Ćl. Y tĆŗ y yo deberĆamos considerar todo lo que Dios ha hecho por nosotros y tener un corazón dispuesto a adorarle hasta con lo que Ćl nos da. El plan de Dios, amigos, con las ofrendas que le damos a Ćl, es que su iglesia se sostenga. ĀæPor quĆ©? ĀæPor quĆ© creen? Porque los obreros son dignos de su salario, dijo el SeƱor. Porque Ćl desea que se ayude a los necesitados. Ćl desea que se promueva su adoración y se enseƱe de Ćl a quienes no le conocen. Para eso es que se ofrenda, para eso es que traemos nuestras ofrendas. Ahora, Āæel SeƱor es fiel con nosotros? ĀæEl SeƱor es fiel con nosotros? Pregunta, ĀæquĆ© tan fieles somos nosotros con el SeƱor? Miren amigos, ofrendarle al SeƱor y adorar al SeƱor, es una de las cosas que mĆ”s nos bendice a ti y a mĆ. Y yo no estoy promoviendo un evangelio de prosperidad, es mĆ”s, yo creo que los que han estado acĆ”, en esta iglesia, creo que con esta, despuĆ©s de aƱo y medio, un aƱo, ya un aƱo largo, y todos los que me conocen de antes, llevamos como cuatro aƱos hablando la Palabra de Dios fielmente, creo que es la segunda vez que me escuchan hablar de ofrendas, la segunda, segunda. Y no lo hago porque quise hacerlo, lo hago porque me tocó hacerlo. Pero amigos, adorar al SeƱor es un honor. Pablo, un dĆa, empezó una colecta entre las iglesias, para una ofrenda, para llevĆ”rsela a los pobres de JerusalĆ©n, a la iglesia de JerusalĆ©n que estaba pasando por una situación muy difĆcil. Pablo, el apóstol Pablo, no un pastor que habla de prosperidad, no un tipo que llama a la gente a mecer billetes, no, Pablo, Pablo, Pablo, el que mĆ”s autoridad, o uno de los que mĆ”s autoridad tenĆa, llama a las iglesias a ofrendar para los necesitados, y una iglesia. Las de Macedonia, un grupo de iglesias, las de Macedonia, las mĆ”s pobres, las mĆ”s pobres, le clamaban a Pablo, le decĆan a Pablo, danos por favor, por favor, el privilegio de dar. DĆ©janos dar, dĆ©janos dar. Y Pablo les decĆa, pero es que ustedes, ustedes son los que necesitan, es que yo deberĆa estar recogiendo una colecta para ustedes. Y ellos dicen, mira Pablo, por favor, danos el gozo de dar para el SeƱor, danos el gozo, por favor, danos el privilegio, el honor. Y asĆ lo hicieron. Y Pablo terminó poniĆ©ndolos a ellos de ejemplo de adoración. Porque amigos, sĆ, nuestra adoración debe significar sacrificio tambiĆ©n. Debe significar sacrificio tambiĆ©n. Y tĆŗ y yo no deberĆamos conformarnos con dar cajas. TĆŗ y yo no deberĆamos conformarnos con dar cositas. TĆŗ y yo deberĆamos conformarnos con tener un corazón que desea adorar a Dios. Y si eso implica esforzarnos, lo hacemos. Para adorar al SeƱor, como Ćl lo merece. ĀæCuĆ”nto quieren dar? Ustedes verĆ”n. Es mĆ”s, perdónenme por lo que voy a decir, porque hay mucha desconfianza en torno a este tema. No lo quieren dar acĆ”, no lo den. DĆselo para donde quieran. Pero denle al SeƱor, adoren al SeƱor con sus ingresos, con lo que Ćl les da. De alguna forma, Dios a todos nos va a sostener. ĀæQuĆ© concluimos amigos? Que nuestro SeƱor merece que lo adoremos con todo lo que somos y con todo lo que tenemos. Que le adoremos con toda nuestra mente, que le adoremos con nuestro cuerpo, que le adoremos con lo que tenemos. Ćl merece, Ćl lo merece. Y si lo adoramos con un corazón humilde y sincero, crĆ©anme, Ćl nos va a encantar. Ćl nos va a adorar. ĀæCómo lo hizo con quiĆ©nes? Con los sabios de Oriente. Quienes humildemente se postraron ante Ćl, lo adoraron y Dios los echó. Amigos, adorar a Dios es como comerse el plato mĆ”s rico y fino del mundo. ĀæTe va a costar algo? SĆ. Pero tĆŗ mismo te vas a beneficiar de eso que estĆ”s comiendo. Porque adorar a Dios, aunque nos cueste, nos bendice de una forma incalculable a ti y a mĆ. Es como que lo que damos se nos devuelve. Y se nos devuelve, cuando digo damos, es damos adoración, Āæno? Damos adoración, se nos devuelve en cantidades que tĆŗ y yo no imaginamos. Esa es la lección que nos queda de los sabios de Oriente, a ti y a mĆ. Que humildemente adoraron al SeƱor, con su corazón, con su ser, con sus rĆ©cords. Vamos a cantar estas dos canciones. Tu voz me llama a las aguas donde mis pies pueden fallar. Y ahĆ te encuentro en lo incierto, caminarĆ© sobre el mar. Y a tu nombre clamarĆ©, en ti mis ojos fijarĆ©. Y ahĆ en ti empezarĆ© a crecerĆ© en tu poder, pues tĆŗ y yo soy hasta el final. Tu gracia abunda en la tormenta, tu mano Dios me guiarĆ”. Cuando hay temor en mi camino, tĆŗ eres fiel y no cambiarĆ”. Y a tu nombre clamarĆ©, en ti mis ojos fijarĆ©. Y ahĆ en ti empezarĆ© a crecerĆ© en tu poder, pues tĆŗ y yo soy hasta el final. Tu espĆritu me guĆa sin fronteras, mĆ”s allĆ” de las barreras, adónde tĆŗ me llames. TĆŗ me llevas mĆ”s allĆ” de lo soƱado, donde puedo estar confiado, al estar en tu queredia. Tu espĆritu me guĆa sin fronteras, mĆ”s allĆ” de las barreras, adónde tĆŗ me llames. TĆŗ me llevas mĆ”s allĆ” de lo soƱado, donde puedo estar confiado, al estar en tu presencia. En tu nombre clamarĆ©, en ti mis ojos fijarĆ©. DescansarĆ© en tu poder, tĆŗ y yo soy hasta el final. Mi corazón encuentra valor, recuerda los dĆas de sus maravillas y presta atención. Ćl es Emanuel, siempre ha estado aquĆ. No olvides tu pacto, descansa en tu oración y vuelve a decir, Dios tĆŗ eres fiel, fiel hasta el final. Nunca fallarĆ”s en la tempestad, porque sĆ eres lindo, fiel, fiel. Y me alegrarĆ©, aun en el dolor, pues soy tu amado y vivo soƱado en mi salvador. DecĆdote que no es el final, verĆ© la promesa, tu gracia y tu fuerza me acompaƱarĆ”n. Pues tĆŗ eres fiel, fiel hasta el final. Nunca fallarĆ”s en la tempestad, porque sĆ eres lindo, fiel, fiel. Y por la eternidad, nunca fallarĆ”s, vuelvo a descansar en que sĆ eres lindo, fiel. Fiel, fiel lo solo, pero tengo asisto, sĆ© que tengo todo lo que en el EspĆritu. Fiel, fiel lo solo, pero tengo asisto, sĆ© que tengo todo lo que en el EspĆritu. Fiel, fiel lo solo, pero tengo asisto, sĆ© que tengo todo lo que en el EspĆritu. Fiel, fiel lo solo, pero tengo asisto, sĆ© que tengo todo lo que en el EspĆritu. Fiel, fiel lo solo, pero tengo asisto, sĆ© que tengo todo lo que en el EspĆritu. Y por la eternidad, nunca fallarĆ”s, vuelvo a descansar en que sĆ eres lindo, fiel. Fiel, fiel hasta el final, nunca fallarĆ”s en la tempestad, sĆ© que sigues siendo fiel. Y por la eternidad, nunca cambiarĆ”s, vuelvo a descansar en que sigues siendo fiel. Fiel, fiel hasta el final, nunca cambiarĆ”s, vuelvo a descansar en que sigues siendo fiel. SeƱor, si podemos adorarte es porque tĆŗ moriste en la cruz, es porque tĆŗ te entregaste, es porque tĆŗ no escatimaste ni a tu propio hijo, es porque tĆŗ le entregaste todo, no te reservaste absolutamente nada por un puƱado de infieles pecadores, rebeldes contra ti. Pero te entregaste, lo entregaste, sufriste y moriste para que nosotros hoy podamos adorarte, podamos adorar al Padre, podamos ver, podamos contemplar algo de tu gloria. SeƱor, gracias, gracias, gracias porque ese dĆa que naciste llegó la luz al mundo, gracias porque esa estrella reflejaba tu luz, gracias porque tĆŗ eres la luz que nos deja ver, que nos ayuda a entender quiĆ©nes somos, quiĆ©n eres tĆŗ, para quĆ© existimos, cuĆ”l es el propósito. Por ti, SeƱor JesĆŗs, somos libres, libres del pecado, libres de la muerte, libres de la condenación eterna, libres del infierno, somos libres gracias a ti, pero lo somos porque a ti te costó todo, te costó sangre, sangre justa, sangre sin pecado. SeƱor, pecador, yo te alabo, yo te exalto, SeƱor, que yo no merezco tanta gracia, yo no merezco tanto favor, pero tĆŗ me llenas, llenas, llenas de misericordia absoluta. SeƱor, yo te pido a las personas que creen que pueden llegar a ti por otros caminos, o que creen que no te necesitan porque son buenos, o que creen que viven bien bajo su propia norma, que viven para el placer, que viven para los deleites, que viven para satisfacerse ellos mismos. SeƱor, yo te pido, por favor, que les muestres quiĆ©n eres tĆŗ, y les muestres que el Ćŗnico camino que conduce al Padre y a la vida eterna es el camino de la vida eterna. QuiĆ©n eres tĆŗ, y les muestres que el Ćŗnico camino que conduce al Padre y a la vida eterna es el que nos permite gozar de una vida plena acĆ” en la tierra, a pesar de todo. Eres tĆŗ, SeƱor JesĆŗs, convĆ©ncelos, por favor, de que sólo en ti hay vida, sólo en ti hay poder, sólo en ti hay esperanza. ConvĆ©ncelos, por favor, de que ellos te clamen por arrepentimiento, de que ellos te clamen por salvación, de que ellos te clamen por conocer quiĆ©n eres tĆŗ, y ellos dediquen sus vidas a adorar, a adorar. No importa el esfuerzo que haya que hacer, no importa, no importa, que vivamos para adorar. Por favor, SeƱor, con nuestro trabajo, con nuestros vecinos, con nuestros amigos, con nuestros recursos, con nuestro tiempo, con nuestro cuerpo, con nuestra mente, que todo sea un instrumento para adorarte a ti, SeƱor, el Ćŗnico merecedor de toda la gloria y la honra. En nombre de JesĆŗs. AmĆ©n.
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