
Listen to TIEMPO DE ORACION DIA 2 - PR. ALBERT PABON by Centro de Gloria MP3 song. TIEMPO DE ORACION DIA 2 - PR. ALBERT PABON song from Centro de Gloria is available on Audio.com. The duration of song is 49:12. This high-quality MP3 track has 319.432 kbps bitrate and was uploaded on 16 Jan 2024. Stream and download TIEMPO DE ORACION DIA 2 - PR. ALBERT PABON by Centro de Gloria for free on Audio.com – your ultimate destination for MP3 music.










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Este tiempo, lo que estamos haciendo estos dĂas, no es una ocurrencia de nosotros. Diga conmigo, no es una actividad eclesiástica, es una convocatoria de Dios. Esto, desde el mes de noviembre, Dios comenzĂł a darme instrucciones muy especĂficas. SerĂa una hora de reuniĂłn. Cuando llegamos, de 8 a 8 y 10, oramos, cada quien prepara su corazĂłn, cada quien dispone. Señor, vine a recibir lo que tĂş tienes para mĂ, Âżok? 10 minutos. DespuĂ©s, durante toda la semana, por las personas que se van sumando, yo quiero aclarar lo que estamos haciendo. Dios puso en mĂ, durante varias madrugadas, hablándome que estos dĂas van a ser dĂas extraordinarios, hermanos. De ministraciĂłn, de liberaciĂłn, de sanidad, de instrucciĂłn para tu familia, para tu casa. Él quiere mostrarnos, si hay algo en nuestra vida que nos estĂ© molestando, desenfocando, y estos dĂas tenemos que estar concentrados aquĂ, Âżok? Porque hay muchos ruidos en nuestra cabeza, como decimos. Ruidos son preocupaciones, malestares, cosas que hacer, tengo que enviar. Pero Dios decĂa, Albert, hay gente que puede parar en lo que está haciendo para oĂrme a mĂ. TĂş puedes parar de lo que hagas para disponerte a recibir instrucciĂłn, imparticiĂłn, ministraciĂłn. Amados, Dios no habla o Dios no obra en medio de la tribulaciĂłn, en medio del agobio, en medio de la fatiga, en medio del afán. Dios obra en la fe, en un corazĂłn que sabe oĂrlo. Entonces, estos dĂas no son dĂas de culto, esto no es un culto. Esto es una cita que Dios ha preparado para transferirnos sabidurĂa, para transferirnos palabra, para transferirnos una palabra rectora para nuestra casa, para nuestro matrimonio, para nuestra vida. ÂżOk? No estamos en un culto, no estamos en una actividad, no estamos esperando ángeles, rayos. No, estamos sensibles para oĂrlo a Él. Estamos expectantes para hablar con Él, para recibir lo que Él nos va a dar. Va a haber una ministraciĂłn tremenda de parte de Dios para tu vida. Dios te va a mostrar, Dios te va a quitar cargas que uno no sabe a veces que tiene. Yo les decĂa ayer, como ejemplo, que yo por mucho tiempo sufrĂa de un dolor en el hombro y un dĂa le dije al Señor, Señor, ÂżquĂ© es esto? MuĂ©strame quĂ© me genera esto. Y era una forma de dormir, que yo me acostaba sobre el brazo y Él en Su amor me mostrĂł lo que era y corregido mi dolor. Hay personas con dolores cervicales, con dolores en los riñones, con dolores... Y hoy, este tiempo, es para que tĂş le digas, Señor, si hay algo que tĂş me tengas que mostrar, muĂ©stramelo. A veces la soluciĂłn es que no tomas agua y de ahĂ sufrir de los riñones. A veces el afán, el temor o la ansiedad, la tensiĂłn es que sencillamente te cuesta caminar en fe, te cuesta creerle al Señor. El Señor dice, si puedes descansar en mĂ, eres libre. Eres libre. O sea, no hay nada difĂcil para Él. Entonces, yo quiero que este tiempo, tu casa que está aquĂ representada, beba de eso. Tu esposo, tu esposa, tu esposa, tu esposa, tu esposa, tu esposa, tu esposa, tu esposa, tu esposa, tu esposa, tu esposa, tu esposa, tu esposa. Entonces, yo quiero que este tiempo, tu casa que está aquĂ representada, beba de eso. Tu esposo, tu esposa que está aquĂ representada, tu papá, tus sobrinos que están aquĂ representados, bebas. Y que sepamos que en este tiempo va a haber sanidad de parte de Dios. AmĂ©n. Yo tengo esa expectativa. Yo tengo esa, o sea, que va a haber un antes y un despuĂ©s de estos dĂas. Por lo tanto, necesitamos apagar. AhĂ me regalaron unos audĂfonos y tienen una funciĂłn que se llama cancelaciĂłn de ruidos. Entonces, tĂş te los pones y de repente pasan unos segundos y se apaga, no escuchas nada afuera. Cancelemos el ruido de la casa, de las noticias. Que estos dĂas sean para Él. AmĂ©n. Devolvámosle la solemnidad que el Rey requiere en nuestro corazĂłn. Devolvámosle el gobierno de nuestro corazĂłn a Él. Cuando digo devolvámosle, es porque a veces nos gobiernan preocupaciones, cosas, esto. Y Dios me decĂa que la gente que se disponga va a conocer a su otro yo. ÂżCuántos quieren conocer su otro yo? El que es nacido del EspĂritu. Lo va a experimentar. El que no se fatiga, el que no se afana, el que no opera con fuerzas fĂsicas, sino con... El que vive de toda palabra que sale de la boca de Dios. Estos dĂas son cruciales para ti. AmĂ©n. Por lo tanto, estemos aquĂ. Si estamos aquĂ, estamos aquĂ. Y con expectaciĂłn. AmĂ©n. PĂłngase sobre sus pies, por favor. Quiero que puedas... AhĂ donde estás, puedas cerrar tus ojos. ÂżOk? Quiero orar por ti. Oh Padre... Caminando en lo que tĂş nos hablaste. Operando en lo que tĂş nos dijiste, en la instrucciĂłn del EspĂritu. Tus hijos han venido aquĂ. Han venido a la convocatoria que nos hiciste. Algunos despuĂ©s de una jornada laboral, otros despuĂ©s de los quehaceres de su casa. Pero hemos venido, Padre de Gloria. TĂş eres el Dios del tiempo. Nuestra vida es tuya. Y sabemos, Padre, de que tĂş estás ministrando los corazones. Que desde que iniciamos y disponemos el corazĂłn. Tu EspĂritu está sustentándonos. Si puedes, levanta las manos al Señor. Aleluya. Padre bueno, yo oro por cada uno de mis hermanos. Que no haya cargas. Cargas ni conscientes ni inconscientes. Señor, todo lo que pueda estorbar que tus hijos te oigan a ti. Hoy te pedimos, Padre, que seas removido de nuestra vida. Cualquier voz paralela a tu voz sea enmudecida en esta noche, Señor. Porque somos tu iglesia y necesitamos oĂrte. Padre de Gloria, cualquier voz, sea una preocupaciĂłn, sea un plan, sea una noticia. Declaramos que se somete. Padre, al gobierno de tu palabra. Y que tu palabra comienza a sustentar nuestro espĂritu. Padre de la Gloria, nuestros cuerpos son muy frágiles. Y tĂş dijiste que ibas a sanar nuestros cuerpos. Si hay personas en este lugar que tengan alguna dolencia en la columna, en los huesos, en la cabeza. Padre de la Gloria, que tu mano sanadora sea manifestándose. En esta hora, en el sistema renal, en el sistema celular, en la vista, Padre. Señor, clamamos y esperamos por esa sanidad que ya tĂş no las has dado, sea manifiesta en nosotros. Señor, aquĂ hay muchos hogares representados. AquĂ hay muchas casas representadas, Padre. Y hoy clamamos, hoy clamamos a ti, Padre. Hemos dispuesto nuestro corazĂłn. Aleluya. Señor, tĂş nos has convocado para este lugar. TĂş nos has convocado para este tiempo. Ministranos, Padre de Gloria. Ministra nuestras vidas. Ministra nuestros corazones. Renueva nuestras fuerzas. Señor, despierta. Dile, Señor, despierta la sensibilidad de mis oĂdos, de mi espĂritu, Padre. Porque tu palabra es lo que alimenta mi vida. Tu palabra es lo que sustenta mi vida. Aleluya. Tu palabra es lo que alimenta, Padre, todo mi ser. Padre, todo mi ser. Padre, cada uno de mis hermanos que están en este lugar. Sean ministrados poderosamente. Sean sustentados en su realidad interior, en su realidad espiritual. Señor, sean sustentados en su hombro interior. Señor, queremos beber de ti. Queremos comer de ti. Queremos, Señor, ser afirmados, ser nutridos, ser ministrados en esta noche. Oh, Padre de Gloria, porque lo necesitamos. Como hijos necesitamos de ti, Padre. Desde los más pequeños hasta los mayores. Los padres de familia. Oro por ellos, las madres. Oro por una forma, una ministraciĂłn especial en esta noche, Padre de Gloria. Porque hemos venido, hemos sido convocados y creemos en el poder de la obediencia. Creemos, Señor, que en el caminar, que en el disponernos, Señor, hay riqueza. DĂgale, Señor, he dispuesto mi corazĂłn para ti. He dispuesto este tiempo para ti. He dispuesto, Señor, mi voluntad. Te entrego, Padre de Gloria, el poder de decisiĂłn que hay en mĂ. Para que tĂş seas mi Señor. Para que tĂş seas mi Señor. AquĂ está mi familia. Aunque tĂş estĂ©s solo, di, aquĂ está mi familia. AquĂ está mi casa. AquĂ está mi esposa. AquĂ están mis hijos. AquĂ está mi familia. AquĂ está, Señor. Oh, delante de ti, Padre, con un corazĂłn abierto. DĂgale, Señor, tengo un corazĂłn abierto. Un corazĂłn enseñable. Un corazĂłn discipulable. Un corazĂłn, Señor, contrito. Un corazĂłn que te ama. Aleluya. Un corazĂłn que te anhela. Un corazĂłn, Señor, que te ama, Padre de Gloria. Aleluya. Bendito sea tu nombre, Padre. Te amamos, Rey y Señor. Te amamos, Dios de Gloria. Te amamos, amamos tu palabra. Amamos tu espĂritu. Amamos todo lo que nace de ti. Amamos todo lo que proviene de ti, Señor. Proviene de ti, Señor. Aleluya. Y levantamos nuestras manos a ti. Oh, Padre de Gloria, todo temor, toda preocupaciĂłn, toda inseguridad. Padre, en el nombre de Jesucristo, sea disipada en esta tarde. Sea disipada en esta tarde. Clamamos a ti, Señor. Clamamos por ti, Padre de Gloria. Señor, sea ministrado cada hombre y cada mujer que sea dispuesto. Aleluya. DĂgale, Señor, he dispuesto mi corazĂłn. He dispuesto este tiempo. Aleluya. Cuando Dios ve un corazĂłn dispuesto, cuando Dios ve una vida dispuesta, aleluya, Él está allĂ ministrando. Él está allĂ ministrando. Dios te ha dado, Dios te ha dado una familia. Bendice tu familia. Bendice, es bien. Bendice de ella. Proclama sobre ella. Proclama sobre tu esposa, sobre tu casa. Háblale a lo que tienes por delante. Háblale al destino de tus hijos. Háblale a tu cuerpo. Háblale a tu casa. Diga, el tiempo de caminar en la orilla se terminĂł. El tiempo de caminar rudimentariamente se terminĂł. Yo no nacĂ para vivir en la orilla. Quiero caminar a la profundidad de Dios. Quiero sumergirme en ella. Quiero hundirme en la profundidad de lo que Él me ha dado. Aleluya. Háblale al destino de tus hijos. Háblale a tu salud. Háblale al destino y al porvenir de tu casa. Aleluya. Háblale al porvenir de tu... Háblale a tus negocios. Háblale a las ideas que Dios ha puesto en ti. Aleluya. Kaimashuarama. Amados en tu boca. Dios está estimulando tu espĂritu para que hables. Dios está estimulando tu boca para que proclames la palabra. Proclámala. No te quedes oyĂ©ndome. Háblale a las ideas que Dios le ha dado a tu casa. DĂgale, se consolidan. Pasan de ideas a hechos. Háblale a las conexiones personales por causa del propĂłsito. Aleluya. Dios te conecta. Aleluya. Aleluya. Dios nos hablĂł que si nos disponemos Él transfiere sabidurĂa a tu casa. Él ilumina tus ojos de entendimiento. Él ilumina tu mente. Él ministra tu hombre interior. Háblale, háblale, declara la palabra. Diga, mi destino es bendito. El destino de mi casa es bendito. El destino de mi casa está en Cristo. El destino de mis hijos está determinado en Cristo. No se perderá ninguno. No se perderá nada de lo que Dios me ha dado se perderá. No se perderá mi salud. No se perderá mi casa. No se perderán mis hijos. No se perderá mi finanza. No se pierde mi paz. No se pierde mi fe. No se pierde todo lo que Él me ha dado. Aleluya. En Cristo no hay pĂ©rdida. En Cristo no hay pĂ©rdida. En Cristo no hay pĂ©rdida. Háblale a tu porvenir. Diga, mi porvenir será altamente productivo. Mi porvenir será altamente edificante. Mi porvenir será poderoso. Háblale a tus hijos. Mis hijos serán poderosos en esta tierra. Mi descendencia será poderosa en esta tierra. Amado, profetiza sobre tu casa, sobre tus hijos, sobre los esposos o las esposas de tus hijas. Serán hombres de influencia en el nombre de Cristo JesĂşs. No diga conmigo, mi casa no tendrá falta de ningĂşn bien. Estará saciada en todo. Mi casa está saciada. Todo el bien de Dios, todo el bien del cielo, le pertenece como herencia a mis hijos. Le pertenece como herencia a mis nietos. Todo el bien del cielo le pertenece a mi descendencia. Dios me hizo coheredero. Dios me hizo administrador. Aleluya de esa riqueza. Vamos, suelta la palabra. Suelta la palabra. Háblale a tus hijos. Háblale a tu casa. Háblale. Ellos participarán del propĂłsito eterno. Ellos trabajarán en la verdad del reino. Aleluya. Gloria, gloria, gloria. Mis hijos tendrán pisada firme. Mi casa tendrá fundamentos sĂłlidos. El destino de mi casa es bendito, es productivo, es firme. Aleluya, bendice tu familia. Bendice tu familia. Oh, aleluya. Dios, diga Dios, ha transferido sabidurĂa a mis hijos. Dios ha transferido palabra de ciencia. Son inteligentes. Hay inteligencia espiritual en mis hijos. Hay inteligencia espiritual en mis nietos. Hay inteligencia espiritual en mi esposa. Hay inteligencia espiritual en mi esposo. Aleluya. La sabidurĂa de Dios está operando en mi casa. La sabidurĂa de Dios está operando en mis hijos. No hay enemigos ocultos. No hay situaciones ocultas. Porque la luz, la luz los pone en evidencia. Hay poder en Cristo. Declara, declara sobre el destino de Isabela, de JosĂ©, de Jennifer, de Jonathan. Proclámalo, proclámalo. RubĂ©n, proclama sobre tu casa, sobre tus empresas, sobre tus negocios. Suelta la palabra. Suelta la palabra. Suelta la palabra, MoisĂ©s. Carmen, Jenny, profetiza. Suelta la palabra. Dios dijo que serĂan dĂas gloriosos. Él dijo que serĂan dĂas gloriosos. Él dijo que le está dispuesto. Amparo, suelta la palabra. Sobre Daniela, sobre Santi, sobre Cristina. Declara la palabra. Declara la palabra. Vamos, vamos, vamos. CrĂ©ele al Rey. CrĂ©ele al Señor. CrĂ©ele al Rey. AlĂñate con Él. Hazte uno con Él. Aleluya. Señor, yo proclamo sobre Zoe, yo proclamo sobre SofĂa, que serán mujeres entendidas, que administrarán riquezas, que administrarán sabidurĂa, conocimiento, palabra de ciencia e inteligencia espiritual, que gobernarán sobre circunstancias, que nada las gobierna a ellas, que sĂłlo TĂş eres su cabeza, su autoridad. Proclamo sobre Lisbeth, que ella opera en una autoridad profĂ©tica, en una autoridad, Señor, de la palabra. Aleluya. Proclamamos, Señor, salud y vida, salud y vida, longevidad. Proclamamos longevidad. Proclamamos longevidad en los santos. Proclamamos vida, vida, vida, Padre de gloria. Proclamamos sobre los jĂłvenes, sobre Jonathan, sobre Jennifer, sobre Luisana, sobre Daniel, sobre David. Aleluya. Sobre MoisĂ©s, sobre Helen, sobre Paula, sobre Amada, sobre Akias, sobre Malava, Padre glorioso. Aleluya. Aleluya. Aleluya. Oh, gloria. Oh, gloria. Aleluya. Diga conmigo, me alineo a la palabra del Rey. Alineo mi casa a la palabra del Rey. Aleluya. Aleluya. Mi casa se alinea a la palabra del Rey. Oh, gloria. Eh, gloria. Diga, mi familia es una familia trascendente, es una familia relevante, es una familia que cambiĂł, que entrĂł en otra etapa. Diga, mi familia entrĂł en otra etapa. Hay una nueva historia para mi casa. El tiempo de la tribulaciĂłn, de la escasez, ha terminado. Aleluya. Aleluya. Vamos, proclámalo. Vamos, proclámalo. Vamos, proclámalo. Vamos, proclámalo. Aleluya. Aleluya. Aleluya. Hermano, levante sus manos. Levante sus manos. Y diga, en mi familia hay hombres que operan en ciencia. En inteligencia espiritual. Hay mujeres influyentes, poderosas, sabias, temerosas de Dios, madre de multitudes, madre de prĂncipes, empresarias. Oh, aleluya. Diga, declaramos, diga, declaro que hay ideas celestiales siendo transferidas a mi casa, siendo transferidos a mis hijos. Hay ideas que nadie ha visto. Hay ideas que nadie ha identificado. Pero en mi casa están operando en el nombre de Cristo JesĂşs. Aleluya. No hay escasez. No hay pobreza. No hay maldiciĂłn. No hay enfermedad. No hay herencias enfermedades. No hay herencias hereditarias. En mi casa no hay. En mi casa no hay. DĂgalo, en mi casa no hay. Se terminĂł. Es mentira que mi abuela era diabĂ©tico y yo soy diabĂ©tico. Que mis hijos... Es mentira. En mi casa no lo hay. Mi herencia fluye y emana de la obra consumada de Cristo. Caima zoa. Caima zoa. Padre, gracias. DĂgale, Padre, gracias. Mi casa y yo. Mi casa y yo. DĂgalo. Mis hijos y yo. Mi esposa y yo. Mi esposo y yo. Oh, vivimos en una realidad consumada. Diga, mi destino es inalterable. Diga, mi vida es inalterable. La vida de mis hijos fue determinada por el Rey. Aleluya. Ellos caminarán en las obras que de antemano Dios preparĂł. Ellos no caminarán. Ellos no caminarán en el terror, en la crisis. Él preparĂł obras de antemano para que mi casa anduviera, para que mi esposa anduviera. Oh, bendice tu casa. Bendice tu esposa. Aleluya. Diga, en mi casa no opera la condenaciĂłn. En mi casa, en mis hijos, no hay condenaciĂłn. Ninguna. Diga, ninguna condenaciĂłn. Aleluya. Diga, en mi casa no somos pecadores perdonados, somos hijos justificados, nacidos no de voluntad de carne, no de voluntad de varĂłn, sino del EspĂritu, sino de Dios, engendrados por Él. Aleluya. A Él la gloria. A Él la gloria. Dele un aplauso al Rey. A Él la gloria. Aleluya. Echogribashama. Gloria. Amados, estas oraciones, estas oraciones, no las hiciste y ya está. EscĂşchame lo que te estoy diciendo. Esto no es que tĂş lo oraste y ya está. Digo, amigo, este es el lenguaje mĂo. Diga conmigo, esta es mi forma de hablar. Esta es la realidad que me gobierna. Esto es lo que Dios me ha sumergido. Para esto vine a la vida, diga. Para esto vinieron mis hijos a la vida, para operar en esta realidad. Diga, esta es mi realidad. Aleluya. Apláudale al Señor. Aleluya. Tome su lugar, por favor. Amados, Dios nos ha dado una palabra para cada dĂa. Y una palabra especĂfica. Hoy quiero hablarte de una palabra que se llama disposiciĂłn. DisposiciĂłn. La disposiciĂłn el Señor ponĂa en mi vida. La disposiciĂłn es semejante a una llave. Que nos da acceso a lo que otros anhelan. ÂżOk? La palabra disposiciĂłn se refiere a la manera como algo se prepara, se ordena, se coloca, se arregla. DisposiciĂłn, o sea, es ser intencional. Es querer hacer algo. Una cosa es que algo bueno me acontezca. Y otra cosa es que yo quiero hacer algo. ÂżOk? Dios nos ha dado voluntad. ÂżOk? Es la capacidad de decir yo quiero hacer esto, yo voy a hacer esto. Porque una vez que a nosotros nos gobierna esta realidad, todo lo que vamos a hacer ha sido de Dios. Yo quiero ir. Cuando Dios llama a IsaĂas, al profeta IsaĂas, Ă©l dice ÂżA quiĂ©n irá? ÂżA quiĂ©n enviarĂ©? He buscado hombres. IsaĂas dice eme aquĂ. EnvĂame a mĂ. Eso es dispuesto. Hay una canciĂłn, yo no canto muy bien y solo tengo 15 minutos para comunicarte esto, pero que esa canciĂłn Dios le dio vida cuando yo lleguĂ© a España. Y desde lo que yo entendĂa la cantaba. Dice no tengo nada que darte, no tengo nada que ofrecerte, no tengo nada que darte. Dice pero aquĂ está mi corazĂłn. Eme aquĂ, envĂame a mĂ. Yo irĂ©. Y esa canciĂłn se hizo, fue como una bandera en mi vida. Amados, la palabra predispuesto es eso. Está dispuesto antes de. Yo he buscado a alguien que está predispuesto a pelear, a discutir y ya está. O sea, pre es antes de. Es como cuando alguien tiene un prejuicio. Antes de, ya Ă©l tiene el juicio. No importa lo que tĂş le digas, ya Ă©l llegĂł con el juicio hecho. Él no necesita escucharte para sacar un juicio. La palabra juicio es separar lo que es la verdad de lo que no es verdad de lo que no es correcto. Prejuicio. Antes de que llegara, Ă©l ya tenĂa el juicio. Entonces predispuesto es antes de lo que ocurra ya estoy dispuesto. Entonces Dios me hablaba que los que estĂ©n dispuestos van a tener acceso a cosas que anhelan por años. Pero la llave es la disposiciĂłn. Voy a leer algunas citas porque como tengo 14 minutos no tengo tiempo de una prĂ©dica pero quiero sembrar esto porque son palabras muy especĂficas que Dios nos ha dado. El ángel le dice a ZacarĂas el papá de Juan el Bautista en Lucas 1.15 le dice porque será grande delante de Dios el niño que va a dar no beberá vino ni sidra pero será lleno del EspĂritu Santo aĂşn desde el vientre de su madre y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor e irá delante de Ă©l con el espĂritu y el poder de ElĂas para hacer volver el corazĂłn de los padres a los hijos y de los rebeldes a la prudencia de los justos para preparar para que Dios cuando hay un pueblo dispuesto Dios se manifiesta cuando hay un pueblo dispuesto para que usted se quede con esa palabra mi corazĂłn está dispuesto yo soy intencional yo no estoy aquĂ porque estoy buscando que no, he preparado mi corazĂłn Señor pero yo quiero que esa hora sea explosiva poderosa, exhaustiva productiva que me afirme eso es lo que Dios nos ha dicho velá de orar le dijo JesĂşs a los discĂpulos en Mateo 26.41 velá de orar aquella noche verdad, para que no entreguen el espĂritu, ÂżquĂ©? diga conmigo mi espĂritu siempre está dispuesto pero mi carne es dĂ©bil amados nosotros vivimos en un cuerpo Âżverdad? que tiene mucha influencia sobre nosotros y Romano 7 dice que en este cuerpo donde vivimos opera el pecado Âżok? y es algo contrario a lo que nosotros somos ustedes, diga yo soy un espĂritu que vive en un cuerpo y tiene un alma o sea nosotros no somos almas gemelas como dice la canciĂłn ni somos cuerpos de no nosotros, el que se une al Señor un espĂritu es con Ă©l Âżok? ahora, entendamos una cosa y aquĂ si quiero que vamos a Daniel 10.11 Daniel 10.11 amados la disposiciĂłn te va a dar acceso a cosas yo quiero decirte algo no es nuevo para ti tĂş lo sabes Dios a todas las personas diga conmigo Dios a todos nos ama de una misma manera pero Dios a todos no le da lo mismo la parábola de los talentos es muy clara Âża uno le dio cuánto? Âża otro? Âża otro? realmente a ninguno le dio 10 sino que ellos lo multiplicĂł hicieron 5 tengo 10 pero 5, 3, 1 en fin es solo un ejemplo Âżpor quĂ© a uno alguien que me ayude Âżpor quĂ© si Dios no hace que a uno le da 3 y a otro 5 y a otro 1 amados diga conmigo porque Dios conoce mi corazĂłn les voy a enseñar algo muy sabio Dios no está no se manifiesta porque Ă©l está en todos lados no se manifiesta donde no es deseado Dios no se manifiesta donde no es deseado donde Ă©l es tolerado Ă©l no se manifiesta usted bebe agua cuando desea y la sed te levanta hay personas que el dolor de cabeza los lleva a las farmacias el hambre los lleva a Burger King o sea cuando uno tiene cuando uno tiene un querer o una necesidad eso te mueve entonces Dios cuando alguien está dispuesto dispuesto es por ejemplo la esposa prepara la comida prepara lo que al esposo le gusta porque es el aniversario el esposo buscĂł el perfume que ella sabe que le gusta la esposa pasĂł y dijo ay que bonito bolso fue para el lugar o sea están dispuestos hay que ser intencional Dios sabe para quĂ© le voy a orar si Ă©l sabe todo cuando tĂş a Dios le le place, le honra cuando tĂş le hablas a Ă©l de lo que te está pasando diga disposiciĂłn ahora amados cuando Dios es tolerado en un sitio Ă©l no se manifiesta Ă©l está allĂ pero cuando Ă©l es deseado Âża cuántos de aquĂ irĂan a una boda donde no son bienvenidos? pero bueno como es mi tĂa que vengan por ahĂ se busca una mesa le hicieron una pregunta a Spurgeon le dijo pero como yo sĂ© que anhelo hasta quĂ© punto hay que anhelar o como yo sĂ© que deseo dijo Âżte has estado ahogando alguna vez? Âżalguien se ha estado ahogando alguna vez? yo me acuerdo que en una playa de Valencia un dĂa yo estaba muy cansado y me estaba y suervos de agua salada no es nada agradable uno sabe que uno está siendo intencional que está dispuesto porque como el que se está ahogando anhela una bocanada de aire asĂ uno anhela conocer a Dios JesĂşs le decĂa al que le sanaba le decĂa vete y no le digas a nadie los fariseos le decĂan pero dinos eres el Cristo dinoslo abiertamente Âżpor quĂ© te escondes? porque Él no quiere que tĂş le conozcas por informaciĂłn sino por revelaciĂłn porque anhelas conocerle este servidor te puede transferir conocimiento pero Dios dice muy bien yo quiero tu corazĂłn a Dios no le sirve nada de nosotros si no tiene nuestro corazĂłn cuando una esposa sabe que su esposo le es infiel no importa como le hable no le puede decir cariño quĂ© bonita estás pero no tiene de otro lado digo decĂa un pastor pero si no tiene tu corazĂłn quĂ© importa te traje un reloj no me interesa tĂş no me eres fiel no me interesa tu reloj pero si te canto dos canciones ni se te ocurra como yo sĂ© que tu corazĂłn no está conmigo ni se te ocurra cantarme porque te doy corazĂłn o sea si Dios no tiene nuestro corazĂłn hermano no quiere nada y eso de decir y si te doy 100 euros de ofrenda y si te limpio y si te no tiene sentido la esposa que está siendo engañada hermano no, nada pero no me des nada pero dame tu corazĂłn yo te quiero a ti no quiero lo tuyo lo tuyo despuĂ©s vendrá pero tu corazĂłn Dios no quiere nada de nadie porque quiĂ©n le dio a Dios primero esa es una pregunta que está en la escritura quiĂ©n le dio a Dios primero David es muy inteligente y Ă©l dice lo primero que Ă©l dice es señor aquĂ está, hemos reunido todo este oro todas estas piedras todo esta perfume, esto de lo tomado de tu mano permĂtenos que te traigamos esto ÂżentendĂ? aquĂ está señor no, porque ÂżquiĂ©n le dio a Dios primero? amĂ©n entonces, ya estoy quedan 5 minutos de reuniĂłn pero quiero leer esto para que medites en esto Daniel 10,11 Âżestán allĂ? y me dijo los pongo en contexto Daniel estaba ayunando orando dispuso su corazĂłn en no comer apartarse para pasar un tiempo con meditando en la palabra orando y se le apareciĂł un ángel del señor 21 dĂas despuĂ©s y me dijo Daniel está atento a las palabras que te hablarĂ© y ponte en pie porque a ti he sido enviado ahora mientras hablaba esto conmigo me puse en pie temblando entonces me dijo Daniel no temas lea conmigo por favor porque desde el primer dĂa que dispusiste tu corazĂłn a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios fueron oĂdas tus palabras y a causa de tus palabras yo he venido aleluya wow desde el primer dĂa que dispusiste asĂ te dice el señor amado levanta la mano desde el primer dĂa que dispusiste tu corazĂłn a entender y a depender y a humillarte fueron oĂdas tus palabras bendito sea el señor iglesia esto era lo que les querĂa decir hoy disposiciĂłn estos son dĂas de disposiciĂłn si dispusieres tu corazĂłn si dispusieres tu corazĂłn hay otro texto vamos a buscar tengo todavĂa 3 minutos vamos a buscar 11 11 rapidito aleluya diga la disposiciĂłn es una llave la disposiciĂłn me da acceso a lo mejor aleluya bendito sea el señor el versĂculo 13 lo leemos están allĂ si tu que si tu preparares tu corazĂłn si tu ordenaras tu corazĂłn si tu fueras intencional en tu corazĂłn y extendieras a el tus manos si alguna iniquidad hubiera en tu mano y la echaras de ti y no consintieran que more en tu casa la injusticia entonces levantaras tu rostro limpio de mancha y seras que fuerte y nada temeras y olvidaras tu miseria o te acordaras de ella o te acordaras de ella como aguas que pasaron la vida te sera mas clara que el mediodĂa aunque oscureciere sera como la mañana tendras confianza porque hay esperanza miraras alrededor y dormiras seguro te acostaras y no habra quien te espante y muchos aleluya diga muchos suplicaran tu favor muchos vendran a buscar tu favor aleluya si tu dispusieres tu corazĂłn aleluya pongase de pie que hemos terminado levante sus manos al señor y diga padre gracias por la semilla diga gracias por el lenguaje por la palabra que transferiste a mi vida hoy unida a la de ayer camino diga que esta palabra reconfigure ese nuevo hombre que haga los reajustes para transformaciĂłn en mi vida que corrija lo deficiente que me muestre lo certero que alumbre los ojos de mi entendimiento en el nombre de cristo jesĂşs diga padre gracias por este segundo dia dele un aplauso al señor aleluya aleluya
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