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Listen to Caperucita Roja by Marina Alcala Malave MP3 song. Caperucita Roja song from Marina Alcala Malave is available on Audio.com. The duration of song is 05:01. This high-quality MP3 track has 1411.2 kbps bitrate and was uploaded on 25 Apr 2023. Stream and download Caperucita Roja by Marina Alcala Malave for free on Audio.com â your ultimate destination for MP3 music.










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Summary: Once upon a time, there was a beautiful girl named Little Red Riding Hood. Her mother made her a red cape, and everyone called her Little Red Riding Hood. One day, her mother asked her to visit her sick grandmother. On her way, she met a wolf who pretended to be friendly and asked where she was going. Little Red Riding Hood told him and the wolf took a shortcut to the grandmother's house. When Little Red Riding Hood arrived, the wolf had already eaten the grandmother and disguised himself as her. He tried to trick Little Red Riding Hood but was interrupted by a woodsman who killed the wolf. Caperucita Roja Ărase una vez una niña que vivĂa en una aldea. Esta niña era tan hermosa como no habĂa otra. Su madre la querĂa mucho, tambiĂ©n su abuela. Ăsta le habĂa hecho una capa con gorrito de color rojo. Le quedaba tan bien que todo el mundo la llamaba Caperucita Roja. Un dĂa su madre le dijo, tu abuela estĂĄ enferma, anda a ver cĂłmo estĂĄ, le llevas estas galletas y esta jaza de mermelada. Enseguida Caperucita se dirigiĂł a visitar a su abuela, que vivĂa en otra aldea. Cuando caminaba por el bosque, se encontrĂł con un lobo. Al lobo le hubiese gustado acudirse a Caperucita Roja en el mismo sitio, pero no se atreviĂł porque cerca en el bosque habĂa unos leñadores. FingiĂł ser amable con ella y le preguntĂł hacia dĂłnde se dirigĂa. La pobre niña no sabĂa que era peligroso hablar con un lobo y le dijo, voy a ver a mi abuelita, le llevo unas galletas y una jarra de mermelada que mi madre preparĂł para ella. ÂżVive ella muy lejos? PreguntĂł el lobo. SĂ, contestĂł Caperucita, su casa estĂĄ al otro lado del molino, es la primera casa de la aldea. Bueno, dijo el lobo, me gustarĂa verla tambiĂ©n, yo voy a tomar este camino y tĂș tomas el otro, para ver quiĂ©n llega primero. El lobo tomĂł el camino mĂĄs corto, corriendo tan rĂĄpido como podĂa. Mientras la niña tomĂł el otro camino, mĂĄs largo, divirtiĂ©ndose, recogiendo nueces, persiguiendo mariposas y cortando ramitos de flores. No le llevĂł mucho tiempo al lobo llegar a la casa de la abuela. Al llegar a la casa, llamĂł a la puerta. ÂĄToc, toc, toc! ÂżQuiĂ©n es? Se escuchĂł una voz adentro. âEs tu nieta, Caperucita Roja, dijo el lobo, disfrazando un poco su voz, te traigo galletas y una jarra de mermelada que mi madre preparĂł para ti. La abuela, que estaba en cama, dijo, levĂĄntala al lava y entra. El lobo levantĂł la aldaba y la puerta se abriĂł. Enseguida saltĂł a la cama y en menos de un segundo se comiĂł. DespuĂ©s cerrĂł la puerta y se acostĂł en la cama de la abuela, esperando a Caperucita Roja. Momentos mĂĄs tarde, Caperucita Roja golpeĂł la puerta. ÂĄToc, toc, toc! ÂżQuiĂ©n es? Se escuchĂł la voz ronca del lobo. Cuando Caperucita escuchĂł la corte el lobo, al principio se asustĂł, pero al recordar que su abuela estaba enferma, contestĂł, âEs tu nieta, Caperucita Roja, te traigo galletas y mermelada que mi madre preparĂł para ti. El lobo hablĂł con voz suave y dijo, levĂĄntala al lava y entra. Caperucita Roja la levantĂł y la puerta se abriĂł. El lobo se cubriĂł bajo las sĂĄbanas y dijo, pon las galletas y la mermelada sobre la mesa y ven a la cama a sentarte a mi lado. Caperucita se sentĂł en la cama y mirĂł fijamente a su abuela. âAbuelita, quĂ© brazos tan grandes tienes âexclamĂł Caperucita. âSon para abrazarte mejor âcontestĂł el lobo. âY, abuelita, quĂ© grandes orejas tienes. âSon para oĂrte mejor. âAbuelita, quĂ© grandes ojos tienes. âSon para verte mejor, hijita. âPero, abuelita, quĂ© grandes dientes tienes âexclamĂł llorando Caperucita Roja. âSon para comerte mejor âreplicĂł el lobo y, tirando atrĂĄs las sĂĄbanas, saltĂł de la cama. Cuando ya estaba a punto de atrapar a Caperucita, un leñador que estaba en el bosque entrĂł de golpe en la casa. Con un fuerte golpe de asa cortĂł la cabeza del lobo y ya nunca mĂĄs nadie volviĂł a ser molestado por esa malvada criatura. SubtĂtulos realizados por la comunidad de Amara.org
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