
Listen to Episodio #16 (feat. Francisco) by Emanuel J. Soto Blas MP3 song. Episodio #16 (feat. Francisco) song from Emanuel J. Soto Blas is available on Audio.com. The duration of song is 29:17. This high-quality MP3 track has 118.565 kbps bitrate and was uploaded on 17 Jun 2024. Stream and download Episodio #16 (feat. Francisco) by Emanuel J. Soto Blas for free on Audio.com ā your ultimate destination for MP3 music.










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The podcast episode discusses the role of men as the head of the household. It emphasizes the importance of men receiving guidance and wisdom from God in order to lead their families effectively. The transcript highlights the need for men to have the mind of Christ and to have a vision for their families. It also emphasizes the importance of women supporting and submitting to their husbands' leadership. Overall, the podcast emphasizes the idea that when men fulfill their role as the head of the household, it brings security and harmony to the family. Y hasta que el hombre no entienda eso, no va a asumir el rol que se supone que estĆ© asumiendo como cabeza del hogar. Lo que sucede es que el consejo de Dios permanece firme para siempre. Cielo y tierra pasarĆ”n, pero sus palabras no pasarĆ”n. Muchos problemas que estamos teniendo es eso, que a la mujer se le hace difĆcil sujetarse a su esposo, y ahĆ ocurren los conflictos. Bienvenidos al podcast El Libro Abierto, donde las conversaciones son filtradas por la Palabra de Dios. Este episodio nĆŗmero 16 es la continuación de la conversación del episodio nĆŗmero 15, titulada El rol del hombre en la oración junto a Pastor Francisco López. Si aĆŗn no ha escuchado el episodio anterior, le recomiendo que lo haga para mejor entender el contexto de lo que escucharĆ” mĆ”s adelante. Sin mĆ”s preĆ”mbulos, continuamos con la conversación. Antes de comenzar a grabar, estĆ”bamos hablando de la importancia, y Pastor tĆŗ lo habĆas mencionado, de que donde la primera fuente de información acerca de Dios, donde la familia debe recibir esa información, deberĆa ser, en este caso, del padre o del hombre. ĀæQuĆ© tĆŗ crees? SĆ, asĆ mismo es. Y es asĆ porque cuando, volvemos otra vez a la primera de Corintios, establece el varón es la cabeza de la mujer, Āæverdad? En este caso estamos hablando de cuando se habla de la mujer, Āæverdad? La esposa, la familia, Āæves? Entonces, pues, ese es tu rol. ĀæSabes? Quiere decir que, si Cristo es la cabeza del varón, pues, el hombre tiene que estar constantemente recibiendo de Dios. Eso es como una descarga, Āæverdad? Como un download. Y estĆ” ahĆ, y entonces, ĀæquĆ© hace el hombre? ĀæSe queda con eso? No. Ahora le dice, esposa mĆa, mujer mĆa, ven acĆ”, te voy a decir lo que Dios me dijo. Lo que he aprendido de su palabra. Lo que mientras estaba en oración, Ć©l me confirmó. ĀæVes? Que ella tiene que estar escuchando eso del esposo, porque estĆ” conectado con Dios, Āæverdad? Por eso es, por eso es que primera de Corintios me gusta porque es que Cristo es la cabeza del hombre. Entonces, cuando vemos este concepto, Āæverdad? De cabeza, Āæverdad? Me gusta traer una analogĆa, Āæverdad? Para que quiero compartir con ustedes, Āæpara quĆ©? Porque cuando... A mĆ me encanta la analogĆa. SĆ, porque es que cuando vemos la palabra cabeza, la cabeza, hay uno como que, ajĆ”. Pero cuando tĆŗ te pones a pensar, la cabeza tiene tantos componentes, Āæverdad? Compone de tantas cosas, entonces tĆŗ dices, pues, Āæcómo yo puedo quizĆ”s visualizar o ver cuĆ”l es mi rol como cabeza del hogar? ĀæVes? Pues, como cabeza, primero tenemos que entender que la cabeza es donde se planifica todo el cuidado del cuerpo, Āæverdad? AquĆ estĆ”, Āæverdad? De aquĆ salen nuestras acciones, estĆ” el cerebro, Āæverdad? Que eso es nuestro centro de mando. EstĆ” acĆ” arriba, Āæverdad? Entonces, si el hombre dice, yo soy la cabeza de mi casa, Āæverdad? Cristo es mi cabeza, pero yo soy la cabeza de mi esposa y de mis hijos. Pues, significa que yo tengo que, lo primero que yo debo tener es la mente de Cristo. ĀæVes? Entonces, ahĆ le dice, ok. Pues, entonces, porque la palabra lo habla, Āæme entiendes? Entonces, yo tengo que tener la mente de Cristo. ĀæCómo yo la voy a tener? Pues, porque estoy conectado con Ćl. No hay otra manera. O sea, yo no puedo pensar como Cristo pensarĆa si no hay conexión. Entonces, estĆ” mi cerebro. Pablo en Primera de Corintios 2.16 dice, porque ĀæquiĆ©n conoció la mente del SeƱor? ĀæQuiĆ©n la instruirĆ”? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. ĀæVes? Ok. Pues, si ese es nuestro centro de mando y tengo la mente de Cristo, ya estoy picando alante, Āæverdad? Como el tipo de acĆ”. AquĆ hay, y el SeƱor empieza a descargar en nuestra mente esa sabidurĆa, ese conocimiento, Āæverdad? Porque estamos conectados. O sea, el principio de la sabidurĆa es el temor al SeƱor, Āæverdad? Entonces, y estamos ahĆ, SeƱor. Pues, dame, porque tĆŗ dices que lapidamos y tĆŗ la das abundantemente, Āæverdad? Estamos ahĆ. SeƱor, dame sabidurĆa, porque tĆŗ estĆ”s manejando tu familia y tĆŗ no tienes un manual que diga, Āæcómo? SĆ, tenemos la Biblia como el manual, porque es la palabra de Dios, Āæves? Y de ahĆ nosotros cogemos consejos, Āæverdad? Pero necesitamos que el SeƱor nos recuerde, Āæverdad? Y nos dĆ© esa sabidurĆa en esta situación, SeƱor, que tengo que hacer, Āæverdad? No es salir a lo loco y lo voy a resolver de esta manera. No, no, no. TĆŗ tienes la mente de Cristo. Pues, si tĆŗ tienes la mente de Cristo, significa que tĆŗ necesitas estar conectado a Ćl. Y cuando nosotros tenemos ese conocimiento y esa sabidurĆa, nosotros vamos a saber en quĆ© dirección vamos a ir, Āæverdad? En esta situación, hacia dónde vamos, Āæverdad? Y nosotros vamos a estar guiando a nuestra familia porque tenemos la dirección de Dios, Āæverdad? Y Ćl estĆ” ahĆ dirigiĆ©ndonos. El cerebro es el motor y como la cabeza es la que envĆa las seƱales al cuerpo, Āæverdad? O sea, tus familias son extensiones tuyas, tus manos y tus piernas. Y si tu cabeza estĆ” en la mala, pues tus manos y tus piernas no van a hacer lo que tĆŗ quieras. Y si hacen lo que tĆŗ quieras y tu fundamento no es Cristo, pues lo que van a estar haciendo no va a ser para Dios. Incluso digo que siempre me ha ayudado a tener esta ilustración en la mente. Si te cortan un brazo, todo estĆ” bien. TodavĆa lo demĆ”s funciona. Vas a estar asĆ sin un brazo, pero te cortan las dos piernas, todavĆa estĆ”s vivo. Te cortan la cabeza y ya se acabó. SĆ, ahĆ se acabó todo. Porque las funciones estĆ”n acĆ”, Āæverdad? Como tĆŗ dices, de aquĆ se envĆan todas las seƱales. Por lo tanto, como cabeza, ni los dedos ni las piernas toman decisiones. ĀæQuiĆ©n toma la decisión? Ā”La cabeza! ĀæVes? Por lo tanto, como varones, tenemos que tener eso bien claro. TĆŗ eres el que a ti le toca tomar las decisiones. ĀæVes? ĀæPero cómo yo voy a tomar las decisiones? Por medio de Cristo, Āæves? Cuando yo estoy conectado a Ćl, entonces yo voy a poder tomar decisiones sabias. Si no, voy a tomar la que me dĆ© la gana y que en un porcentaje alto no va a ser la mejor. Entonces, ĀæquĆ© mĆ”s hay aquĆ en la cabeza? EstĆ”n los ojos, Āæverdad? Eso es importante. ĀæPor quĆ©? Porque nosotros como varones, Āæverdad? El hombre de la casa se convierte en el visionario de la familia. ĀæVes? En el que nosotros tenemos, porque nosotros tenemos que tener una visión para nuestra familia. ĀæHacia dónde nos vamos a dirigir? No podemos estar viviendo el dĆa a dĆa y maƱana, no sĆ©, Āæa dónde vamos? La visión es tan importante porque hoy en dĆa las palabras que se han lanzado por eso son metas, Āæverdad? Pero las metas son, en el mundo que lo usamos, son cosas... Yo aprendĆ esto a la mala, Āæverdad? No se enfocan las metas y no tienes visión. No tienes visión para tu familia, no tienes visión para ti como cristiano y ahĆ es que tĆŗ te conformas y ahĆ es que tu vida se frisa y ahĆ es que tĆŗ lo que haces es malo. Incluso tiene relación con la oración, porque cuando tĆŗ oras tienes que saber para quĆ© tĆŗ estĆ”s orando. Tienes que tener una visión, tienes que estar claro. SeƱor, yo te pido esto especĆficamente conforme a tu voluntad. Yo quiero esto para mi familia. Y la Ćŗnica forma es teniendo la visión. Teniendo la visión, Āæsabes? Que ahĆ es como ya nosotros vamos a saber hacia dónde vamos. Cuando JehovĆ” sacó al pueblo de Egipto de la esclavitud, no fue que Ć©l lo sacó y despuĆ©s dijo, Āæy ahora quĆ© hago? ĀæQuĆ© voy a hacer con toda esta gente? ĀæMe entiendes? No, ya la visión estaba plasmada, Āæsabes? Yo lo voy a sacar ahĆ, lo voy a llevar a una tierra que fluye leche y miel, ya yo sĆ© para dónde ellos van. Ya Ć©l tenĆa la visión clara para dónde iba, Āæsabes? ĀæY quĆ© Ć©l lo hizo? Se la plasmó a MoisĆ©s, Āæsabes? El varón necesita eso. Como familia, Āæhacia dónde vamos, verdad? En todas las Ć”reas, Āæverdad? Pero en este caso, Āæverdad? Nuestra vida y comunión con Dios, Āæverdad? ĀæHacia dónde nosotros nos dirigimos con esto? Tu familia no simplemente te va a decir, pues tienes que querer en Dios porque sĆ. Muchos son asĆ, muchos son asĆ. Algo tan simple como, pues hay que tener fe, hay que tener fe. Pero, Āæpor quĆ© debo tener fe? Eso es asĆ. Incluso, hablando de eso mismo y simplemente un pequeƱo parĆ©ntesis, como jóvenes, si hay algĆŗn joven escuchando, como jóvenes, yo he escuchado de muchas personas, parejas, que la nena deja al muchacho porque no sabĆa lo que querĆa. Hay mujeres que se sienten mĆ”s seguros con un hombre que sabe para dónde va, aunque estĆ© mal, incluso aunque estĆ© mal, prefiere que sepa para dónde va a que hay un hombre que todavĆa no sepa ni dónde estĆ” parado. Y lo mĆ”s brutal, tĆŗ no puedes ser ni en el momento, tĆŗ puedes estar jible, Āæverdad? Porque somos jóvenes y todos empezamos desde cero, pero si la mujer ve que tĆŗ no estĆ”s conforme con esto y ve visión, pues yo quiero hacer esto, yo no quiero conformarme con esta vida. Y como que tĆŗ dices, aunque estĆ© mal, si su propósito es ser niƱo y eso es todo, pero tiene un plan y tiene visión, entonces automĆ”ticamente la gente se acepta a este tipo de personas. Porque no solamente tu pareja, pero cuando tĆŗ tienes visión, la gente te rodea. La gente va donde a ti y en sus ojos automĆ”ticamente ya sabes, wow, quĆ© carismĆ”tico, tiene visión, me cae sĆŗper bien, aunque es horrible. Y para un padre que es la cabeza del hogar, el hijo necesita ver eso. SĆ. Que antes te estaban mirando otro hombre, que el primero que se ha de admirar es el de la casa. Exacto. Necesitamos tener esa visión y cuando la mujer, como estabas hablando, cuando la mujer ve eso, ella se siente segura. Eso le da seguridad, yo sĆ© para dónde vamos. Y la mujer apoya al hombre. AhĆ es donde se cumple la palabra de la mujer como ayuda a idóneas. El hombre estĆ” liderando y la mujer le estĆ” ayudando a cumplir esa visión que el hombre tiene. Y ahĆ es donde se complementa el hombre y la mujer, siendo esa ayuda que el hombre necesita. Porque si Dios estableció que el varón es la cabeza de la familia, pues quiere decir que Dios estĆ” diciendo, mujer, tĆŗ tienes que sujetarte a Ć©l porque Ć©l estĆ” siguiendo lo que yo le estoy diciendo. Si tĆŗ te vas en contra del camino que Ć©l estĆ” corriendo, que yo le estoy dirigiendo, entonces va a haber problemas. Muchos problemas que estamos teniendo es eso, que a la mujer se le hace difĆcil sujetarse a su esposo y entonces van en caminos distintos. Y ahĆ ocurren los conflictos. Entonces, por eso es importante lo que es la visión. Y a eso pues somos los ojos de la familia. Otro componente que tiene la cabeza es la nariz. Y la nariz es la que discierne y la que detecta. O sea, tĆŗ te puedes tapar los ojos, tĆŗ te puedes ponerte una, para no escuchar, pero si tĆŗ sientes un olor de gas, tĆŗ no tuviste que verlo, tĆŗ no tuviste que escuchar, lo discerniste por la nariz. QuĆ© ironĆa que yo no puedo oler este espalda. No sĆ© por quĆ© yo no puedo olerlo. Yo estaba bajando de una cocina y la gente entraba, mira, hay olor de gallo. ĀæQuĆ©? ĀæGallo? Tenimos tabones. Mira, Ć©l menciona eso y es verdad que una vez en mi casa, si no me equivoco fue el horno, el horno viejo que tenĆamos, de momento llegó asĆ y empezó a oler. Y yo dije, papi, como que huele raro. Y cuando chequeĆ© a la parte de atrĆ”s era que ya estaba saliendo. Y si te deja llevar por los ojos, estĆ” bien. AsĆ por los ojos, estĆ” bien. Esto te dice que la nariz discierne, porque no es algo que ves, tienes que discernirlo. Tienes que discernirlo. Y como varón necesitamos saber, tener ese discernimiento que nos lo da Dios. Yo no sĆ©, verdad, por lo menos ustedes son solteros, pero yo que como casado, cuando ya mi esposa, como mis nenas, les pasa algo, tĆŗ lo discernes. SĆ, tĆŗ, yo, yo, algo estĆ” bien, ya sea por la manera en que te habló, cómo te miró, tĆŗ ves y dices, algo estĆ” pasando. Y eso le da Dios. Y yo me quedo como que, Āæy cómo es posible que? Y la mujer tambiĆ©n, Āæverdad? La mujer, eso le ocurre mucho. Y para hablar de lo que es la ayuda idónea, la mujer muchas veces discierne cosas que a veces nosotros no las discernimos y ellas son las que estĆ”n ahĆ y dicen, mira, ten cuidado, ten cuidado. A veces hasta de persona, Āæsabes? Te lo digo, Āæsabes? Porque es que me ha pasado. Ten cuidado, solamente, o sea, ten cuidado con esta persona. Y nada mĆ”s, me dice eso y pasan los meses, pum, explotó algo y dice, ĀæquĆ© te lo dije? Es algo que, pero... O sea, te pasas con los nenes, puede venir a donde tĆŗ y decirte, no sĆ©, estĆ” actuando Javi, y bueno, a veces un hombre como estĆ” ocupado, Āæverdad? Pero, o sea, tĆŗ dices, Āæpor quĆ© tĆŗ dices eso? Es que no sĆ©, estĆ” actuando Javi, y si tĆŗ dices, Ā”ah, ya lo he hecho! TĆŗ nunca sabes, Āæverdad? Y ahĆ se cumple, la ayuda idónea sigue siendo ver que la mujer, Āæsabes? Es que el rol de la mujer es tan importante, por eso cuando Dios dice, no es bueno que el hombre estĆ© solo, y es por eso, es que ella va a ser esa ayuda que va a lograr que tĆŗ persigas la visión, porque una vez tĆŗ se la plasmas a ella y te empiezas a desviar, ella te va a decir, pero eso no fue lo que tĆŗ me dijiste. Nadie se va a acordar de tus promesas, como la mujer a tu lado. Y te calibra, sĆ, Ā”oh! Verdad, esto no fue el plan, Āæves? Y esa es la importancia, Āæverdad? Entonces, ĀæquĆ© mĆ”s? ĀæQuĆ© tiene la cabeza? Los oĆdos, pĆ”rame, importante, los oĆdos, Āæpor quĆ©? Porque por medio de los oĆdos nosotros escuchamos la voz de Dios. Y como cabeza tenemos que escuchar la voz de Dios que nos estĆ” diciendo para nuestra familia y tambiĆ©n tener en cuenta que como esposos y como padres necesitamos tambiĆ©n escuchar a lo que nuestra familia nos estĆ” diciendo. Es bien importante, porque he visto casos, varones, que no le dan importancia a lo que dice la familia, pero le dan mĆ”s importancia a lo que te dice el vecino o el jefe. Entonces, no, no, no, tĆŗ tienes que escuchar a tu familia, porque ellos son los que estĆ”n contigo allĆ viviendo, y esa fue tu responsabilidad, no son tus amistades, es tu esposa y tus hijos a los que tĆŗ tienes que escuchar. ĀæUn jefe que no escucha su nación? No, incluso es bien importante porque si volvemos de nuevo y estamos tocando el tema de la oración, tenemos que estar alerta, escuchar lo que estĆ” pasando para atraerlo de rodillas ante Dios. Necesitamos tener eso siempre, siempre. Por si acaso, lo que yo no sĆ© y lo que ellos pueden hacer de corazón, que Ć©l probablemente lo sepa, como que lo hace seguro. Exactamente. Ćl iba seguro, seguro. Exacto. Y eso era antes de esas llamadas, antes de todo esto. Entonces, necesitamos recibir instrucciones de Dios, Āæentiendes? ĀæY cómo lo hace? Pues escuchĆ”ndolo, en el uso del oĆdo, y escuchar a nuestras familias, Āæverdad? Porque a veces, he escuchado, uno dice, ay, papi no me oye, o la esposa, este esposo mĆo nunca me hace caso a lo que digo, Āæverdad? Entonces, ĀæquĆ© vas a hacer? EstĆ”s traiendo un conflicto, te lo estĆ”s traiendo tĆŗ mismo, Āæverdad? Porque estĆ”s ignorando. TĆŗ tienes a Dios, que es el que te estĆ” dirigiendo, pero no significa que por eso no vas a escuchar a tu familia, Āæverdad? Porque Dios va a usar a tu familia para hablarte. Como le dijo a Abraham, escucha a Sara. ĀæMe entiendes? Dios usa a tu familia para hablarte. Entonces, pues a veces digo, ah, pero no he escuchado a nadie, Āæno? Y Dios hablĆ”ndote a travĆ©s de tu esposa, y no le estĆ” haciendo caso. Pero es importante entender nuestro rol como cabeza, que tenemos que tener esos oĆdos bien prestos a escuchar lo que Dios nos estĆ” diciendo para orar e interceder por lo que Ćl le estĆ” haciendo a nuestra familia. Y por Ćŗltimo, la boca. Ā”Ćlgame! Ā”QuĆ© esa! Esa sĆ que... Lo mĆ”s que suele haber. Para que no se me olvide el versĆculo. Prontos para oĆr, tardos para hablar. Ā”Ćlgame! Pues, como boca, nosotros tenemos la responsabilidad, como lo compartĆ ahorita, de hablar y declarar la palabra de Dios en nuestra casa. Eso es fundamental. Nosotros tenemos que abrir nuestra boca. Nuestros hijos, nuestras esposas tienen que escuchar la palabra de Dios a travĆ©s de nosotros. Que seamos nosotros ese primer contacto, Āæverdad? Como hablaste ahorita, Āæverdad? La salvación es individual. Mi esposa tiene que buscar del SeƱor. Mi hija tiene que buscar del SeƱor. Ellas necesitan una relación con Dios constantemente, y ellas tienen que orar. Pero mi rol principal es modelarle eso. Yo no puedo decir, Āæpor quĆ© tĆŗ no lees la Biblia? ĀæPor quĆ© tĆŗ no oras? ĀæPor quĆ©...? Ā”Ah, porque yo no lo veo! TĆŗ no puedes hablar de Dios, y no modelar, y ser un ejemplo, y no traer frutos, y esperar que la gente de donde tĆŗ hagan mejor que tĆŗ, o alguien asĆ, porque si tĆŗ no quieres hacer un mediocre trabajo, pero no esperes que las personas, especialmente tus niƱos, que te miran a ti y te reflejan automĆ”ticamente en la naturaleza, tĆŗ no te has molestado a tu hijo decir, Āæpor quĆ© tĆŗ no estĆ”s haciendo mĆ”s? Porque es fĆ”cil, hijo, si tienes boca, dices, y tĆŗ... Ā”QuĆ© padres! Fumando, te dicen, no fume que sos malo, no fume que te hace daƱo, y aprende de mĆ como a ti entonces sigues asĆ. ĀæY sabes quĆ© es lo que pasa con estas palabras? Pierden su significado. Exactamente. Porque, hijo, Āæpor quĆ© tĆŗ no practicas lo que tĆŗ predicas? Tus palabras no tienen valor, si tĆŗ me dices algo y practicas lo otro, automĆ”ticamente, ya mi respeto hacia ti, o mi voluntad hacia ti, escucharse a ti, ya disminuye por un montón. TĆŗ puedes decir, yo creo en Dios, y ser cristiano, Dios es la salvación, venga ahora que voy a la discoteca, y yo he conocido gente asĆ, que dicen, yo le hablaba de Dios, yo le hablaba tanto de Dios, y que esto hacĆa despuĆ©s de hablar de Dios. Pues le hablaba, me da unos palos, me va con una mujer, pues tĆŗ puedes hablar todo lo que tĆŗ quieras de Dios, pero si tus acciones no reflejan a Dios, esas palabras son insignificantes. Y a que ver, si dice una persona, no te escuchĆ© ya, pero esa persona estĆ” aparta, y dice, si eso es lo que es un hombre de Dios, pues yo no quiero saber nada de Dios, porque tĆŗ estĆ”s reflejando. Que tĆŗ dices asĆ, tĆŗ no, sea no, incluso toda palabra ociosa serĆ” tomada en cuenta en el dĆa de juicio. Por ende, como hombre, por lo que estoy entendiendo, tenemos una responsabilidad grande de que nuestras palabras, cada una de ellas, sea agradable delante de Dios, y de beneficio para nuestra familia. AsĆ mismo, asĆ mismo. Que nosotros tengamos claro de que mi esposa y mis hijos escuchen la palabra de Dios por medio de mĆ, primeramente, antes de escucharla por boca de un pastor, o un sacerdote, o un evangelista. Esa es mi responsabilidad. Mi responsabilidad, sĆ, es que escuchen la palabra tambiĆ©n, Āæverdad? Congregacionalmente, venga, mi responsabilidad es traerlos, Āæverdad? Que esa es otra cosa. Porque yo tambiĆ©n tengo, yo no puedo, yo tengo que darle el ejemplo y traerlos a la casa. Porque ellos estĆ”n creciendo, y el modelaje que, ah, mi papi nunca me llevó, me hablaba de Dios en casa, asĆ que nunca me llevó a la iglesia. Me decĆan que Dios era bueno, pero nunca me llevó a la iglesia. Entonces, ĀæquĆ© modelaje le estamos dando, eh? Del congregarse, Āæverdad? Entonces, por eso es que la figura del varón estĆ” siendo tan atacada. Actualmente, entre todos los medios, todo es un ataque directo al varón. ĀæPor quĆ©? Porque fue el que Dios estableció como la cabeza del hogar. Y cuando tĆŗ cortas la cabeza, ĀæquĆ© pasó? Ninguna de estas cosas se manifiesta. ĀæVes? Ya no hay, ya no estĆ” el cerebro que tiene la mente de Cristo, ya no estĆ” aquel visionario que los estĆ” llevando a Cristo, ya no estĆ” aquel que escucha a Cristo, ya no estĆ” aquel que discierne lo que Dios estĆ” diciendo, ya no estĆ” aquel que habla, porque la cabeza se cortó. Y entonces, por eso es que entonces, una vez tumban la cabeza, pues, ĀæquĆ© ocurre con el cuerpo? Se desploma. ĀæVes? Y entonces, lamentablemente, vemos en una sociedad donde la mujer ha tenido que asumir ese rol de tratar de levantar esa casa y llevar todo esto que le tocaba al hombre, ahora entonces estĆ” encima de ella. Y por eso es que las vemos, estĆ©n en depresión, estĆ©n frustrados, Āæves? Y hay veces que hasta, pues, lamentablemente, entonces se trae conflicto hasta con tus hijos, Āæves? Es una cadena. Es que la sociedad, si una mujer se siente mal, pues estĆ” viviendo la vida, pues, como nosotros. Trabajando, tomando responsabilidades, ser lĆder de la casa. Si una mujer va contra eso hoy en dĆa, otras mujeres... Yo echĆ© a mis hijos para adelante. ĀæQuĆ© tĆŗ te quejas? Yo tenĆa cinco. SĆ, las que tienen ganas, me dicen, ah, tĆŗ no quieres una bala, tĆŗ no quieres vivir de nada, tĆŗ no quieres hacer nada. Y las mismas mujeres se mantienen prisioneras a esa mentalidad. Y de los otros dĆas, mi hermana estĆ”... Chavo, si escuchas esto de mi hermana, ella lo dice entre mĆ”s pasa los aƱos. O sea, cuando uno es joven, uno estĆ”, macho sĆ, yo quiero trabajar, yo quiero hacer nada, y una mujer independiente... Llega a sus 30 y ahora estĆ” en serio. Porque, a diferencia del hombre, Āæverdad? Que nosotros somos de trabajo, trabajamos en testosterona, Āæverdad? Yo lo creo, hasta en nuestra biologĆa cientĆfica, estamos creados para ir allĆ”, a estudiar, a seguir, a traer algo al mundo. Mucha razón de que los hombres estĆ”n en depresión hoy en dĆa es porque, a ver, si tĆŗ no tienes audio, pues tĆŗ no vas a tener visión, tĆŗ no vas a tener significado en tu vida, tĆŗ no vas a tener el propósito de levantarte cada dĆa. Antes era mĆ”s fĆ”cil, porque si tĆŗ no te levantabas con ese chavo y eras el hombre, la gente se morĆa de hambre. En otras palabras, quieren reemplazar el rol del hombre con otra cosa. En otras palabras, quieren que ahora la mujer asuma el rol que le pertenece. Y eso no puede estar pasando, porque entonces va a haber muchos conflictos, como dice el Pastor. Mira, para ir concluyendo, Pastor, cómo el hombre debe aplicar este estilo de vida, incluso esta información de que somos la cabeza del hogar, de que tenemos ese rol de la mujer, Āæverdad? Mira, para ir concluyendo, Pastor, cómo el hombre debe aplicar este estilo de vida, incluso esta información de que somos la cabeza del hogar, de que tenemos ese rol de sacerdocio en nuestra familia, Āæcómo entonces eso deberĆa ejercerse en la prĆ”ctica diaria? Pues, lo primero es que el hombre necesita entender en el manual de vida que Dios nos dio cuĆ”l es su rol. Muchas de estas cosas que estĆ”n ocurriendo es porque hay un desconocimiento y estĆ”n en ignorancia, Āæverdad? No es porque el hombre lo quiera hacer de esa manera. No es que el hombre dice, ah, mujer, ve tĆŗ y lleva a los nenes a la iglesia. Es porque es un modelaje que ha recibido de sus padres, de sus abuelos, Āæverdad? Y lo han venido repitiendo porque no han tenido la oportunidad de tomar el manual de vida donde te dice, este es tu rol, esta es tu responsabilidad, para esto yo te creerĆ©. Y hasta que el hombre no entienda eso, no va a asumir el rol que se supone que estĆ© asumiendo como cabeza del hogar. Cuando el hombre lo entiende, entonces el hombre empieza a hacer cambios para ejecutar eso que Dios le estĆ” demandando sobre su casa. Quiere decir, y esto es algo que yo he dicho ya por mucho tiempo, la doctrina importa. Gente, no puede ser todo prĆ”ctica, prĆ”ctica, prĆ”ctica, y olvĆdate de aprender teologĆa, olvĆdate de aprender lo que dice la Biblia, incluso aquĆ es que viene el tema o el tĆtulo de nuestro podcast, abre el libro. Abre aquĆ el libro, y en este caso, men, abre la Biblia, tĆŗ eres lo que consume. Y es una palabra que decimos que a ratos, pero cuando tĆŗ lo vives, cuando tĆŗ ves que lo que antes tĆŗ pensabas y tĆŗ decĆas, men, yo no sĆ© si hasta yo yendo a la iglesia me cambiarĆa esta forma de pensar, puede ser de relaciones, puede ser de tĆŗ, Āæverdad? Porque tĆŗ dices, ah, pero yo no puedo ser asĆ de gesto, Āæverdad? Pero cuando tĆŗ te sales de la Biblia y empiezas a consumir, automĆ”ticamente cosas que tĆŗ pensabas antes va a ser obvio que tĆŗ vas a decir, uy, no, yo no quiero nada de eso. Mira, lo que sucede es que el consejo de Dios permanece firme para siempre. Cielo y tierra pasarĆ”n, pero sus palabras no pasarĆ”n. Por ende, hombre que escucha lo que estĆ” escuchando lo que estĆ” escuchando ahora. Si usted entendió lo que se estĆ” hablando aquĆ, importante, mira, escudriƱa la Escritura, busca a Dios, acercaos a mĆ y yo me acercarĆ© a vosotros, dice el SeƱor. Tu familia lo necesita. La vida espiritual de tu familia, en gran parte, depende de tu ejemplo como alguien que imita a Cristo JesĆŗs. ĀæAmĆ©n a eso? AmĆ©n. Pastor, gracias. Gracias por esta entrevista, esta entrevista, ser la primera, en verdad, fue de mucha bendición, a mĆ me bendijo de gran manera. Y es que regresas, no la ves con alguna de estas cosas. No, y siempre es bueno tener a una tercera voz. SĆ, porque dos personas piensan bien, tres personas piensan mejor. Y especialmente un tema como este, donde tĆŗ eres el hombre casado, estĆ”s cualificado a dar de esto, pastor, y nosotros somos jóvenes todavĆa, porque tenemos una chispa de 24, 25 aƱos. No, yo aquĆ hace nada. Estamos jóvenes, estamos jóvenes, y por eso empezamos todo esto, porque queremos que otros jóvenes, a travĆ©s de nosotros, vean que es posible. Eso es asĆ, eso es asĆ. So, gracias nuevamente. Gracias por la invitación. No, esperemos que esta no sea la Ćŗnica vez. Y nada, si les gustó, ya saben, pueden compartir esto con alguna persona que les interese el tema. TambiĆ©n se pueden seguir por YouTube, Facebook, Spotify, Apple Podcasts y por otros lugares tambiĆ©n. TambiĆ©n tenemos nuestro profile en Instagram y Facebook. Y nada, que Dios les bendiga y gracias por estar aquĆ. Y recuerden que la palabra de Dios tiene la respuesta para todas las cosas. Y no hay nada que la Biblia no tenga la respuesta. AmĆ©n, amigos? AmĆ©n.
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