
Listen to 18-feb.-12.26-p.-m._ by diana MP3 song. 18-feb.-12.26-p.-m._ song from diana is available on Audio.com. The duration of song is 07:07. This high-quality MP3 track has 257.053 kbps bitrate and was uploaded on 18 Feb 2024. Stream and download 18-feb.-12.26-p.-m._ by diana for free on Audio.com – your ultimate destination for MP3 music.










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The speaker, Diana Castro, discusses the importance of protected areas within cities, specifically focusing on the city of Bogotá, Colombia. She highlights the lack of awareness and appreciation for these areas and the challenges they face due to urban development. Castro shares examples of environmental conflicts in Bogotá, such as the construction of infrastructure in wetlands and the encroachment on small green spaces. She emphasizes the need for stronger legal protection and management plans for these urban ecosystems. Castro proposes that urban ecology should be prioritized as a public policy to ensure the conservation of biodiversity and improve the quality of life in cities. Las áreas protegidas dentro de las ciudades son muchas veces imperceptibles a los ojos de los ciudadanos. El desconocimiento de su funciĂłn ecosistĂ©mica y categorĂa tĂ©cnica nos sitĂşa en un rol de simple observador, donde vemos mayas en las ciudades pero desconocemos la riqueza de su interior. Hola a todos y todas, mi nombre es Diana Castro y en este podcast les darĂ© a conocer un tema de gran interĂ©s para mĂ que es la ecologĂa dentro de las ciudades urbanas o como tĂ©cnicamente se le dice la ecologĂa urbana. Toda mi vida he vivido en la ciudad, entre el estrĂ©s y el ruido de los carros y su contaminaciĂłn, entre querer ver los atardeceres pero con cada año que pasa las grandes urbanizadoras levantan edificios enteros y me arrebatan la oportunidad de recibir los Ăşltimos rayos del sol del dĂa. Vivo entre una urbe donde todos los dĂas emerge la lucha ambiental, un humanidad que quiere desaparecer, una zona dura que quieren construir en los cerros, un puente que se atreven a atravesar en un rĂo sin respetar su zona hĂdrica, árboles que quieren talar para sus grandes proyectos viales. Estamos en emergencia climática y para nadie es un secreto que vivimos en una localidad en donde respirar se ha vuelto peligroso. La ciudad que les comento es Bogotá, la capital, y mi localidad es Kennedy, una de las localidades con la misma poblaciĂłn que Barranquilla, que en donde en los Ăşltimos años su habitabilidad se ha vuelto hostil y peligrosa. Mi tema de investigaciĂłn busca un lugar que se merezca las áreas protegidas dentro de la ciudad, dentro de cualquier ciudad, lugares que tanto para la ciudadanĂa como para las instituciones han sido subvalorados. Son pocos quienes resisten en su defensa ante cualquier amenaza y que gracias a esos pocos que hoy resisten estos pequeños relictos dentro de las urbes se han conservado. Es el Plan de Ordenamiento de Bogotá quien define y categoriza las áreas protegidas de la ciudad y su Ăşltima modificaciĂłn se dio hace poco en un debate ciudadano muy álgido y es el decreto 555 de diciembre del 2021, quien define absolutamente todo, todo sobre los ecosistemas que resisten ante la depredaciĂłn de la ciudad. Y es que si bien las áreas protegidas a nivel nacional se conservan dentro del Plan de Ordenamiento Territorial con todos sus usos restringidos, como son el Parque Nacional Natural de Sumapaz y la Reserva Forestal Protectora del Bosque Oriental de Bogotá, las áreas protegidas de orden distrital, las cuales son parques distritales ecolĂłgicos de montañas, reservas distritales de humedal y el sistema hĂdrico, parecen verse sumergidas en un sinfĂn de vacĂos jurĂdicos y tĂ©cnicos que han permitido destenir la verdadera importancia ecosistĂ©mica de estos relictos. Tanto asĂ, mis queridos oyentes, que en los Ăşltimos años, y sobre todo con la reciente administraciĂłn distrital que pasĂł, se vivieron los años más álgidos de lucha ambiental en Bogotá. Y solo les voy a comentar un par de historias para que logren entender la magnitud de lo que les hablo. En primer lugar, tenemos el Humedal Tibabuyes, en el cual se tenĂa proyectado construir un sendero de 12.5 kilĂłmetros para peatones y bicicletas, además de un camino elevado de 1.2 kilĂłmetros. Obras que irĂan en contra de la normativa ambiental vigente, la cual prohĂbe la construcciĂłn de zonas duras dentro de los humedales, y que afortunadamente la lucha de las organizaciones sociales dio frutos con la detenciĂłn de las obras, pero estas lograron avanzar casi el 70%. En este momento el Acuerdo de Bogotá presenta multas multimillonarias por este proyecto que tiene que pagar a la ciudadanĂa. Otro caso que les quiero comentar es el humedal de techo, uno de los humedales más pequeños de Bogotá, y lastimosamente uno de los más olvidados. Cuenta aproximadamente con 11 hectáreas, pero la mitad de este ecosistema, la mitad de estas 11 hectáreas, se encuentra ocupado por un barrio ilegal, un barrio que se construyĂł algo más de 30 años. La negligencia de la alcaldĂa local, de la SecretarĂa y FiscalĂa de la Acueducta de Bogotá, han llevado a este ecosistema al borde de su asfixia. Pues no solamente es el barrio, sino la construcciĂłn de planes parciales en sus cuatro costados, cerrando toda posible conexiĂłn ecosistĂ©mica con el exterior. Un verdadero homicidio, un verdadero ecocidio con este ecosistema. Y por Ăşltimo les quiero presentar el caso del Bosque de Bavaria, un tema que dio a hablar a nivel nacional hace aproximadamente dos años. Es un pulmĂłn verde, aproximadamente 47 hectáreas de bosque ubicado en la localidad de Kennedy, la localidad con la peor calidad de aire en Colombia. Se debe tener en cuenta que no está categorizado como un suelo de protecciĂłn, y que por esta razĂłn el distrito proyectĂł en el año 2017 el Plan Parcial Bavaria, un proyecto de 14 mil viviendas que significarĂa la tala de cientos de árboles y el aumento de la densidad poblacional en la localidad que está a punto del borde del colapso. Y en este Ăşltimo caso del Bosque de Bavaria es el que me quiero centrar. ÂżQuĂ© pasa con los ecosistemas que no se encuentran dentro de la normatividad como área protegida? ÂżAcaso a ninguna instituciĂłn le importa? Y si este ecosistema es muy pequeño, no tan grande como el Bosque de Bavaria, sino algo totalmente inmuto, pero en Ă©l habitan diferentes especies, Âżninguna norma lo protege? Está demostrado cientĂficamente que se necesitan generar puntos, nodos, de conexiĂłn entre grandes ecosistemas si queremos conservar el macroecosistema y que nuestra biodiversidad se conserve. Sin embargo, en las ciudades como Bogotá se han empeñado en destruir estos conectores. Los microecosistemas más olvidados dentro de las ciudades son los famosos parques de bolsillos, pequeñas zonas verdes que la norma las categoriza como espacio pĂşblico y que en donde no cuenta con ningĂşn plan de manejo ambiental para su protecciĂłn. Por esta razĂłn terminan convirtiĂ©ndose en puntos crĂticos de basura o zonas inseguras del barrio. ÂżPero quĂ© pasarĂa si a estas pequeñas zonas verdes le diĂ©ramos la importancia que se merecen? ÂżQuĂ© pasarĂa si la ecologĂa urbana dentro de las ciudades se convirtiera en polĂtica pĂşblica?
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