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The Coordinadora Europea vĂa Campesina advocates for the implementation of a European Directive on agricultural land to regulate land transactions, fight speculation, protect soils, promote agroecological practices, and prioritize the food mission of agricultural land. They propose limiting land control to 500 hectares and creating public land banks to ensure a fair distribution of land and democratic control. They also mention the example of land reforms in Scotland, where communities have the right to acquire land. International tools and declarations, such as the UN Declaration on the Rights of Peasants and the FAO's voluntary guidelines on responsible land governance, can help regulate land. Access to land is essential for respecting human rights, including the right to food and collective territorial rights. ÂżCĂłmo regular la tierra? Primera parte. La Coordinadora Europea vĂa Campesina aboga por la aplicaciĂłn de una Directiva Europea sobre las tierras agrĂcolas como una norma mĂnima para que se cumplan los objetivos siguientes. Regular las transacciones de tierras. Luchar contra la especulaciĂłn. Frenar la concentraciĂłn y el acaparamiento de tierras. Proteger y recuperar los suelos. Impulsar la instalaciĂłn de los jĂłvenes. Favorecer las prĂĄcticas agroecolĂłgicas. Y dar prioridad a la misiĂłn alimentaria de las tierras agrĂcolas. Estos retos son clave para garantizar la vitalidad del campo. Preservar el modelo agrĂcola campesino. Defender los derechos campesinos. Y hacer realidad la soberanĂa alimentaria. A continuaciĂłn se presentarĂĄn importantes medidas legales que la Coordinadora Europea vĂa Campesina propone implementar. Limitar el control del uso de la tierra a 500 hectĂĄreas. Limitar la superficie que una persona puede poseer permite luchar contra la concentraciĂłn y el acaparamiento de tierras en Europa. Se trata de limitar cualquier toma de control del uso de la tierra en cualquier forma. Por ejemplo, si una persona tiene el derecho de uso de mĂĄs de 500 hectĂĄreas de tierras agrĂcolas, los Estados miembros podrĂĄn desposeer al propietario de sus derechos de uso y redistribuirlos a travĂ©s de bancos de tierras nacionales. Esto favorece la instalaciĂłn campesina gracias a un reparto mĂĄs justo de la tierra. Crear bancos pĂșblicos de tierras y establecer mecanismos redistributivos de los derechos de uso de la tierra. Para asegurar un control democrĂĄtico de la tierra, los Estados tienen la posibilidad de crear bancos nacionales de tierras pĂșblicas. Estos bancos tendrĂĄn la misiĂłn de administrar todo el patrimonio agrĂcola pĂșblico y de asegurar la distribuciĂłn de los derechos de uso de estas tierras para favorecer la instalaciĂłn campesina y la instalaciĂłn agroecolĂłgica. En Francia, las sociedades de ordenaciĂłn territorial y de establecimiento rural, tambiĂ©n conocidas como las SAFER, son estructuras que reglamentan la vida de la tierra. Cuando un terreno agrĂcola se pone en venta, los notarios informan a la SAFER, Los notarios informan a la SAFER, que a su vez informa a los campesines de la venta y de la adquisiciĂłn de las tierras. AdemĂĄs, supervisa a quiĂ©n se le vende la tierra y, por ejemplo, permite verificar si esta persona viene del sector agrĂcola o si ya posee un gran nĂșmero de tierras. La SAFER tambiĂ©n asume un papel de mediadora. Si juzga que la venta es inadecuada, puede ejercer su derecho de preglaciĂłn antes de volver a poner la tierra en venta. TambiĂ©n puede pedir revisar el precio si lo considera muy elevado. Hoy en dĂa, se critica a las SAFER por su falta de transparencia en las tomas de decisiĂłn y tambiĂ©n porque son financiadas en parte por las ventas, lo cual puede generar abusos de poder. A pesar de esto, Francia tiene uno de los precios promedio de tierras agrĂcolas mĂĄs bajos en Europa Occidental. El ejemplo de reformas agrarias en Escocia. En 2016, en Escocia, cuando el paĂs todavĂa era miembro de la UniĂłn Europea, finalizĂł un ciclo de reformas agrarias con el reconocimiento del derecho de las comunidades a adquirir tierras. Con esto, el Parlamento escocĂ©s intentĂł remediar la concentraciĂłn de tierras, una cifra histĂłricamente elevada en el paĂs. Los derechos establecidos por esta reforma agraria permiten a las organizaciones campesinas o ciudadanas que se ofrece una venta en el caso de tierras abandonadas o poco utilizadas o cuando muestran las ventajas ecolĂłgicas de una adquisiciĂłn comunitaria. Estas leyes no exigen que un propietario sea vendedor voluntario. Se puede recurrir a estas leyes para forzar la venta de un terreno, aunque la ley regula cuidadosamente las condiciones de esa venta. Igualmente, esta legislaciĂłn exige que la comunidad adquiera la tierra a su valor de mercado. TambiĂ©n existen disposiciones en el derecho internacional para garantizar el derecho a la tierra. Ya hemos mencionado la DeclaraciĂłn de las Naciones Unidas sobre los derechos de los campesinos y existen muchas herramientas internacionales, como las directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, de la FAO, que pueden ayudarnos a regular la tierra. AdemĂĄs, el acceso a la tierra estĂĄ en la base del respeto de otros derechos humanos, como el derecho a la alimentaciĂłn y el derecho colectivo al territorio. En realidad, el garantizar el acceso a la tierra no es una opciĂłn polĂtica, sino que es la base del respeto de los derechos humanos.