
EL VERDADERO SIGNIFICADO DEL ECLIPSE DEL 8-ABRIL DEL 2024: UN LLAMADO DE DIOS AL ARREPENTIMIENTO. EL DIOS DE AMOR QUIERE QUE NOS ARREPINTAMOS Y QUE DEMOS EL MENSAJE DEL 3er ANGEL.
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Today we are discussing the eclipse that is happening in Mexico, the United States, and Canada. Eclipses are complex natural phenomena that occur approximately every 18 years, 11 days, and 8 hours. They are not as simple as just a specific duration of time. Factors such as the moon's position and Earth's rotation make each eclipse unique. Some people have spread false rumors and fear about the eclipse, but it is important to understand that it is a natural event created by God. The Bible provides true knowledge, and it is important to reflect on God's wisdom and message during this eclipse. In terms of spirituality, an eclipse symbolizes darkness and the importance of repentance. God has used darkness as a warning to nations, such as Egypt and Jerusalem, in the past. It is a reminder to turn to God and avoid spiritual darkness. Rejecting God's light leads to spiritual darkness and negative consequences. It is important to seek the light and wisdom of God's word. Buenos dĂas a todos. Hoy vamos a hablar sobre el eclipse, un eclipse que estĂ¡ pasando por MĂ©xico, por Estados Unidos y por CanadĂ¡. Este eclipse ha sido causa de muchos rumores, falsos rumores por cierto, y nosotros debemos de tener muy claro que es un eclipse. Un eclipse es un fenĂ³meno natural muy complejo, que se da cada 18 años, 11 dĂas y 8 horas aproximadamente. Ese es el cĂ¡lculo mĂ¡s exacto que se tiene hasta ahora y esto se hace por computadora. La gente de Babilonia, los astrĂ³nomos de ese tiempo, desarrollaron este conocimiento desde aquel tiempo, desde el tiempo de Babilonia, y tenĂan cierta precisiĂ³n en predecir los eclipses, pero no sabĂan exactamente dĂ³nde iban a estar los eclipses. Esto fue por observaciĂ³n de muchos años que ellos hicieron, al igual que los mayas hacĂan observaciĂ³n de los fenĂ³menos celestiales y tenĂan cierta exactitud en sus predicciones. Pero lo mĂ¡s importante es poner en contexto todo esto. Un eclipse es un fenĂ³meno natural. Dios creĂ³ los cielos y las estrellas y los creĂ³ para poder medir el tiempo. La luna, por ejemplo, mide los meses. Son 29 dĂas y medio en que la luna le da la vuelta a la Tierra y regresa al punto inicial. Esos son los meses. Y eso es un dato exacto. AhĂ medimos los meses. AsĂ creĂ³ el Sol y todas las cosas en el cielo para que pudiĂ©ramos medir los tiempos y pudiĂ©ramos tambiĂ©n saber cuĂ¡ndo vienen las estaciones. Dios creĂ³ todas las cosas con una gran sabidurĂa. En esto tenemos que reflexionar hoy, en este dĂa que estĂ¡ el eclipse, para que sepamos que Dios creĂ³ todas las cosas. Un eclipse es un fenĂ³meno muy complejo. No es tan fĂ¡cil, no es tan simple como decir 18 años, 11 dĂas y 8 horas. Hay otros factores que intervienen. La posiciĂ³n de la luna. La luna tiene una inclinaciĂ³n de 5 grados. Ahora se sabe que tiene una inclinaciĂ³n de 5 grados. Se aleja y se acerca de la Tierra. En cierta medida, su Ă³rbita se vuelve una elipse. La Tierra tambiĂ©n gira. Gira sobre su propio eje y alrededor del Sol. Todos estos factores hacen que un eclipse sea un evento muy raro. Aunque se dan periĂ³dicamente, pero no todos son iguales. Hay eclipses parciales, hay eclipses totales como este que vamos a experimentar y son fenĂ³menos muy interesantes. Pero el hombre siempre con su morbo, siempre con sus fĂ¡bulas, viene a inventar cosas que no son. Hay ahorita mucha gente que estĂ¡ metiendo miedo a los demĂ¡s, diciendo que algo va a pasar y que es el fin. Bueno, vamos a aclarar eso precisamente con la Biblia, con el conocimiento verdadero. El conocimiento verdadero viene de Dios, porque Él creĂ³ todas las cosas. Él es el que sabe. Nos ha dejado un libro que se llama la Biblia, en donde es un libro que fue inspirado, porque Dios mismo les hablĂ³ a los profetas y les dijo lo que tenĂan que decir. No hay forma que todos los profetas hablaran de lo mismo durante casi seis mil años. Desde MoisĂ©s hasta el apĂ³stol Pedro y el apĂ³stol Pablo, y hasta mĂ¡s recientemente, en los años 1800, tambiĂ©n hubo gente que fue inspirada, que escribiĂ³ y que escribe lo que Dios les dijo. Confiable, sin exageraciones, sin morbo, sino hablando del mensaje verdadero que es el Evangelio de Jesucristo. Y precisamente hoy vamos a aclarar de manera puntual con la Biblia. Entonces, ¿quĂ© es un eclipse en tĂ©rminos espirituales? En tĂ©rminos fĂsicos lo podemos ver, lo podemos experimentar. Vivimos uno en el año 1991 allĂ¡ en MĂ©xico. Todos subimos a las azoteas de nuestra casa e hicimos nuestro vidrio ahumado con una veladora para poder filtrar la luz y que no nos lastimara la vista, que no nos dañara la vista. Y fue un fenĂ³meno excepcional. Yo aĂºn lo recuerdo. Espero que ustedes tambiĂ©n recuerden dĂ³nde estaban ese dĂa de julio, me parece que fue en julio de 1991, y fue un espectĂ¡culo grandioso. TodavĂa lo recordamos muy bien. El comportamiento de los animales cambiĂ³. La temperatura bajĂ³, obviamente, porque se tapĂ³ la luz del sol y ahĂ estuvimos viendo esa maravilla de evento natural. Pero ahora, en el Ă¡mbito espiritual, ¿quĂ© significa un eclipse? ¿Se han preguntado esto? Bueno, vamos a responderlo. ¿QuĂ© pasa en un eclipse? En un eclipse se oscurece la tierra, por lo menos parcialmente, en un lugar, porque el eclipse no es para todo el mundo. Solamente va a ser el oscurecimiento donde la luna estĂ¡ pasando en ese momento y estĂ¡ tapando el sol. EstĂ¡ tapando la luz del sol y la sombra es proyectada sobre una parte de la tierra y donde avance la luna, ahĂ va a ir la sombra y la gente que estĂ© en ese lugar lo va a ver de manera completa. En este caso, por ejemplo, entra en Sinaloa, MĂ©xico, y la gente que estĂ¡ ahĂ lo va a ver de manera completa. DespuĂ©s va a entrar a Texas, Estados Unidos, y la gente lo va a ver. Y va a ir subiendo hacia Nueva York y despuĂ©s va a entrar a CanadĂ¡. DespuĂ©s sale de ahĂ, entra a lo que es el OcĂ©ano AtlĂ¡ntico y corre un poquito hacia Irlanda e Inglaterra, pero ya mĂnimamente, ellos prĂ¡cticamente no lo van a poder ver. Otros lo vamos a experimentar de manera cercana, pero no completo. Tal vez lo vamos a ver en un 90 por ciento. Entonces va a ser un evento excepcional y lo vamos a poder admirar en su grandeza. Pero lo importante es conocer el significado espiritual de ese evento. ¿Por quĂ© Dios pone estos eventos? Eso es lo que vamos a responder. VĂ¡monos para empezar a Ezequiel, capĂtulo 32, versĂculos 7 y 8. Vamos a leerlo entonces. Ezequiel, capĂtulo 32, versĂculos 7 y 8. Dice, Y cuando te haya extinguido, aquĂ cabe aclarar que le estĂ¡ hablando a Egipto, ¿sĂ? Porque Dios a veces manda mensajes directos a las naciones. En este caso le estĂ¡ hablando a Egipto. Y cuando te haya extinguido, cubrirĂ© los cielos y harĂ© entenebrecer las estrellas. El sol cubrirĂ© con oscuridad y la luna no harĂ¡ resplandecer su luz. HarĂ© oscurecer todos los astros brillantes del cielo por ti y pondrĂ© tinieblas sobre tu tierra, dice JehovĂ¡ el Señor. Entonces aquĂ, dĂ©nse cuenta que Dios le estĂ¡ hablando a la naciĂ³n de Egipto en ese tiempo, en el tiempo de Ezequiel, y le estĂ¡ dando una advertencia. Le estĂ¡ diciendo que si no se arrepienten, va a oscurecer toda la tierra donde ellos viven, ese territorio de Egipto, ¿sĂ? Porque le estĂ¡ haciendo un llamado al arrepentimiento. Siempre que Dios habla de esta manera, estĂ¡ haciendo un llamado al arrepentimiento. Nunca Dios va a venir a decir, ya te voy a destruir ahorita. No, nunca. Eso es falso. Siempre va a darnos oportunidad de arrepentirnos, ¿sĂ? Y usĂ³ en ese tiempo con los egipcios el sĂmbolo de la oscuridad. Claramente vemos que dice que va a oscurecer el sol y las estrellas y la luna. Entonces es lĂ³gico pensar que la oscuridad no es un sĂmbolo bueno. La luz, por el contrario, es un sĂmbolo bueno, ¿sĂ? Porque ¿quiĂ©n es la luz? Jesucristo es la luz del mundo. Pero la oscuridad son tinieblas. Las tinieblas representan a SatanĂ¡s. ¿CuĂ¡ndo nos vamos a quedar en tinieblas? Es muy simple. BĂblicamente, una persona se queda en tinieblas cuando rechaza la luz. O sea, cuando rechaza a JesĂºs, cuando rechaza su palabra. Por eso no debemos de rechazar su palabra cuando alguien viene y la lee. La lee directamente de la Biblia. Ustedes pueden ir a comprobar que lo que yo leĂ de Ezequiel capĂtulo 32 es verdad. Cuando ustedes lo lean, van a leer lo mismo que yo les dije porque viene de la Biblia. No estĂ¡ cambiado. Hay gente que cambia la interpretaciĂ³n, cambia la misma escritura, le pone o le quita. Y eso no se puede hacer porque la persona que lo haga recibirĂ¡ un gran castigo. Entonces, el sĂmbolo de la oscuridad de las tinieblas es algo malo. Pero en este caso, Dios lo estĂ¡ usando para advertirle a Egito que cuando vean esas señales, es el momento de arrepentirse. Es el Ăºltimo momento para arrepentirse. Entonces, estamos viendo cĂ³mo un eclipse significa que si no atendemos al llamado de Dios, si no escuchamos de verdad, escuchar, no oĂr, escuchar su llamado para estos Ăºltimos tiempos, entonces quedaremos en tinieblas. Rechazar la luz que Dios nos da, la consecuencia serĂ¡ quedar en tinieblas y quedar en la oscuridad. Ya no vamos a poder ver. El que estĂ¡ en tinieblas no puede ver. ¿Alguna vez han estado en una total oscuridad? SĂ, creo que todos hemos experimentado una total oscuridad en algĂºn lugar, en algĂºn momento, en alguna noche, en algĂºn lugar alejado donde no hay luces y es difĂcil distinguir. Si no hay una pequeña luz de la luna, entonces es difĂcil caminar. Ustedes han escuchado esas historias de gente que se llegĂ³ a desbarrancar en los ranchos porque no habĂa luz ni siquiera de la luna durante la noche y caminaban y trataban de llegar a su casa posiblemente o a otro lugar y se desbarrancaba. DespuĂ©s el morbo y la supersticiĂ³n le atribuĂan a algĂºn ser maligno y ahĂ se inventaban las leyendas. Pero la verdad era que la persona estaba en oscuridad y no podĂa ver, no podĂa distinguir dĂ³nde caminaba, por lo tanto sufrĂa un accidente y se desbarrancaba o se caĂa de una gran altura. Entonces la oscuridad, hablando espiritualmente, va a hacer que nos caigamos, va a hacer que tengamos situaciones muy muy adversas. Entonces, ¿para quĂ© estar en la luz, en la oscuridad? No tiene sentido. La luz es la palabra de Dios, la luz es Jesucristo. ¿Por quĂ© no venir a la luz? Su palabra es sabidurĂa, su palabra es lĂ¡mpara a nuestros pies, dice el Salmo. Entonces, continuamos aquĂ. Ese llamado de arrepentimiento no fue escuchado por Egipto, ¿sĂ? Hay otros llamados de arrepentimiento que Dios ha hecho en la Biblia con este tipo de señales. TambiĂ©n en el libro de Joel, el capĂtulo 2, el versĂculo 10 al 13, tambiĂ©n Dios hace un llamado, una advertencia, en este caso se la hizo a JerusalĂ©n. Y tampoco escucharon. JerusalĂ©n vino a ser llevado cautivo, se destruyĂ³ la ciudad de JerusalĂ©n y los babilonios, otra vez, se llevaron cautivos, a muchos los mataron, a muchos se los llevaron cautivos hacia Babilonia, ¿sĂ? Entre ellos fue el profeta Daniel, fue uno de ellos que estuvo en Babilonia cautivo. Él era un hombre justo, pero aĂºn asĂ todo el pueblo recibiĂ³ castigo. No porque sea un dios injusto se llevĂ³ a Daniel cautivo, sino porque lo iba a usar precisamente como una luz en Babilonia para que les hablara de su palabra, para que les testificara y para que Daniel interpretara los sueños del rey Nabucodonosor y de esa manera el rey Nabucodonosor conociĂ³ al verdadero Dios, que ese es otro aspecto que debemos de tener en cuenta. Mediante su palabra, mediante la Biblia, vamos a conocer al verdadero Dios. Nunca ninguna persona te va a dar a conocer al verdadero Dios. TĂº lo tienes que conocer por ti mismo leyendo la Biblia y el EspĂritu de Dios te va a dar el conocimiento necesario para que tĂº entiendas todo esto. Obviamente requiere un poco de estudio diario y requiere conocer los sĂmbolos que Dios usa. En este caso estamos hablando de un sĂmbolo, un eclipse, tinieblas, oscurecimiento. ¿QuĂ© significa ese sĂmbolo? Es una advertencia para que nos arrepintamos. Eso es bĂ¡sicamente. Entonces decĂamos tambiĂ©n en el libro de Joel, capĂtulo 2, versĂculos 10 al 13, Dios dio una advertencia por medio del oscurecimiento de los cielos y del sol a JerusalĂ©n. No escucharon, fueron llevados cautivos. TambiĂ©n despuĂ©s en IsaĂas, capĂtulo 13, versĂculo 9 al 11, Dios le da una advertencia a otra naciĂ³n. ¿A quiĂ©n? A la misma Babilonia que era el reino mĂ¡s grande que existĂa en ese momento y le da su advertencia en el libro de IsaĂas y tampoco escuchan. No se arrepienten. ¿Y quiĂ©n vino a conquistar a Babilonia? Los medopersias, los medopersas, perdĂ³n, vinieron a conquistar a Babilonia. Todo esto estĂ¡ en los libros de historia. Todo esto estĂ¡ en las enciclopedias. No crean que lo que dice la Biblia es algo que no se puede comprobar. Todo se puede comprobar con hechos histĂ³ricos de manera precisa y exacta. Medopersia conquistĂ³ a Babilonia. En este caso, IsaĂas les dio la advertencia a Babilonia, no escucharon, vino Medopersia y dominĂ³ a Babilonia. Entonces, ¿quĂ© aprendemos de esto? Hay mĂ¡s historias en la Biblia, pero estas son de las mĂ¡s contadas en tĂ©rminos de eclipses. No hay tantas, pero en tĂ©rminos de oscurecimiento del cielo, estas son algunas y hay otras formas en que Dios advierte tambiĂ©n. Pero estas de oscurecimiento de los cielos fueron dadas y de la misma forma sigue dando, ha estado dando a travĂ©s de la historia. Entonces, se ha dado advertencia a las grandes ciudades. ¿Por quĂ© a las grandes ciudades? Porque las grandes ciudades es donde hay mĂ¡s pecado. Hemos visto cĂ³mo se han destruido grandes ciudades hasta ahora con tornados, con huracanes, con terremotos. Ustedes mismos saben que en la ciudad de MĂ©xico en el año 1985 fuimos testigos de una gran destrucciĂ³n de la ciudad, a la cual se le mandĂ³ advertencia y no se arrepintiĂ³. Y entonces, ¿quĂ© viene? Un desastre natural que destruyĂ³ el centro de la ciudad de MĂ©xico. Ustedes recuerdan eso. La ciudad estaba en ruinas. Todos lo vimos. Otras ciudades tambiĂ©n han sido destruidas, pero no sin recibir advertencia primero. En la Biblia tenemos de una ciudad que sĂ se arrepintiĂ³ cuando el profeta JonĂ¡s fue a advertirles que si no se arrepentĂan, en 40 dĂas Dios iba a destruir esa ciudad. ¿Pero quĂ© pasĂ³? El rey de NĂnive hablĂ³ con todos los ciudadanos y les dijo que dejaran de pelear, dejaran de robar, y que se humillaran, y que todos juntos, mostrando arrepentimiento ante Dios, iban a buscar que Dios los protegiera. SĂ, los eventos naturales siempre van a ocurrir, pero Dios nos puede proteger. Dios nos protege. No es como que si va a pasar algo nos va a pasar. Eso es falso. Ese dicho que tiene la gente, cuando te toca, te toca. Eso es mentira. Esa es una gran mentira. No cuando te toca, te toca. No. Te toca cuando no te arrepientes. Te va a tocar cuando no escuchas la voz de Dios, cuando no escuchas su mensaje, cuando no haces cambios a tu vida, sabiendo que estĂ¡s haciendo mal, sabiendo que estĂ¡s pecando, y no te arrepientes. Entonces sĂ te va a tocar. Pero si te arrepientes y haces los cambios necesarios, y escuchas la voz de Dios, y guardas sus mandamientos, entonces no te va a tocar porque Dios te va a proteger. Estamos hablando de un Dios bueno, de un Dios de amor, como la Biblia nos dice. Como la Biblia nos demuestra que Dios mandĂ³ a su Hijo Ăºnico, a Jesucristo, para que nosotros pudiĂ©ramos vivir. Gracias a Ă©l hoy vivimos. El mundo ya hubiera sido destruido si no hubiera sido por Jesucristo, que vino del cielo, tomĂ³ forma humana como nosotros, y entonces nos demostrĂ³ cĂ³mo se debe de vivir. Entonces si seguimos su ejemplo, si practicamos su justicia, Dios promete que nos va a proteger. Puedes confiar en esa promesa porque se cumple. Se cumple. Entonces sigamos aquĂ. Las advertencias tienen que ser escuchadas, porque es la gran oportunidad que tenemos. Hoy hay un eclipse que para algunos ya empezĂ³. En MĂ©xico ya empezĂ³ la fase donde la luna estĂ¡ entrando a lo que es la circunferencia del sol y estĂ¡ empezando a cubrir. Entonces empiecen a escuchar el llamado de Dios al arrepentimiento, porque si no quedaremos en tinieblas. AquĂ tambiĂ©n lo vamos a ver. Quedaremos en tinieblas si no escuchamos este llamado. Aprovechen este llamado. Ya les leĂ yo versĂculos en la Biblia donde se ha dado la misma señal. Un eclipse, un oscurecimiento en el lugar donde estĂ¡. Porque obviamente estamos ante los años finales. Este eclipse no es el final como algunos morbosos que meten miedo, que son falsos profetas. Le estĂ¡n diciendo a la gente que no salgan porque ya es el final. Eso es falso. Otros estĂ¡n diciendo que ya viene el rapto secreto. Eso tambiĂ©n es falso. En la Biblia no existe ningĂºn rapto secreto. La Biblia dice en Apocalipsis que cuando venga Jesucristo todo ojo le verĂ¡. Todo ojo es todo el mundo. Todo el mundo le verĂ¡ venir. No se van a ir asĂ como estĂ¡n, llenos de miseria, llenos de pecado. No se van a ir. Muchos cristianos piensan que ya se van a ir hoy. Hoy que es el eclipse dicen que ya se van a ir, que ya es el rapto secreto. Tampoco. Ni va a ser destruido el mundo, ni van a matar a millones de gentes que estĂ©n afuera viendo el eclipse. Dios no trabaja asĂ. Por eso es importante conocer al verdadero Dios porque vas a saber cuĂ¡ndo es posible una cosa y cuĂ¡ndo no es posible. No es posible que un Dios de amor vaya a matar a mucha gente hoy porque Ă©l no trabaja asĂ. Él no odia. Él no mata. EstarĂa violando sus mandamientos si Ă©l matara a alguien. Eso es falso. El Dios de amor nos advierte de las consecuencias del pecado. Si te subes a un edificio y te quieres aventar de 30 metros de alto, ¿quĂ© te va a pasar? Te vas a lastimar. Te puedes hasta matar. Te vas a romper los huesos. ¿Por quĂ©? Porque hay una ley que tienes que respetar. Es la ley de la gravedad. Que todo cuerpo que se ha lanzado al aire se va a caer a la tierra. Esa es la ley de la gravedad. Si no respetas esa ley te vas a caer. Los niños tienen que aprender con caĂdas porque no conocen esa ley. No se les ha enseñado esa ley. Por ellos mismos van a aprender que esa ley funciona todo el tiempo. Entonces debemos de respetar las leyes de Dios. ¿CuĂ¡l es su ley? Los diez mandamientos. Hay diez mandamientos. Tienes que conocerlos. EstĂ¡n en la Biblia. EstĂ¡n en Éxodo, en el libro de Éxodo capĂtulo 20. AllĂ estĂ¡n los mandamientos. Tienes que conocerlos. TĂº verdaderamente hoy agarra una Biblia, ve a Éxodo 20 y empieza a leer los mandamientos de Dios. Él te va a hablar personalmente porque a travĂ©s de su palabra Él nos habla. Él es espĂritu y te va a hablar a tu mente. No vas a oĂr su voz auditivamente. No la vas a oĂr como muchos dicen a veces que lo oyeron. No. En tu mente te va a decir cĂ³mo te van a llegar los pensamientos correctos. Y vas a conocer sus mandamientos y vas a poder guardarlos. Son sĂ³lo diez. No son veinte, ni cincuenta, ni cien mandamientos. SĂ³lo diez. QuĂ© mĂ¡s fĂ¡cil puede ser para nosotros que guardar sĂ³lo diez mandamientos por amor a Dios. No por obligaciĂ³n, no por miedo, por amor a Dios podemos guardar esos mandamientos. Entonces, hoy hay un eclipse. Hoy es un llamado para que nosotros podamos escuchar su mensaje de llamado al arrepentimiento. Tenemos que quitar el pecado de nuestras vidas. TĂº conoces tu pecado. Yo conozco mi pecado. Todos conocen su pecado. Todos saben cuĂ¡ndo estĂ¡n haciendo mal porque es sentido comĂºn. SĂ, todos sabemos lo que es malo y lo que es bueno. No podemos negarlo. Si nos engañamos a nosotros mismos vamos a sufrir la consecuencia como lo sufrieron estos pueblos a quienes Dios les advirtiĂ³ y no escucharon. Hay otras ocasiones, y estas son muy pocas, en donde Dios ha oscurecido el cielo y el sol. En el tiempo, en el dĂa cuando muriĂ³ Jesucristo, el sol se oscureciĂ³. No porque hubo un eclipse. En Mateo 24, perdĂ³n, en Mateo 27, allĂ donde estĂ¡ la crucifixiĂ³n de JesĂºs, Mateo 27, 45, ahĂ se nos dice que el sol se oscureciĂ³ y hubo tinieblas a las tres de la tarde. Hubo tinieblas a la hora novena. La hora novena son las tres de la tarde porque en aquel tiempo en JerusalĂ©n se medĂa el tiempo desde las seis de la mañana. Desde las seis de la mañana empezaba a contar la hora nĂºmero uno, que serĂan las siete. La hora nĂºmero dos serĂa las ocho de la mañana y asĂ sucesivamente hasta la hora novena, que serĂan las tres de la tarde. El sol se oscurece, pero nadie puede explicar ese fenĂ³meno. Fue un fenĂ³meno sobrenatural, no fue un eclipse. No se nos dice que fue un eclipse. No, Dios oscureciĂ³ los cielos y en ese caso fue de todo el mundo. Todo el mundo experimentĂ³ esa oscuridad. ¿Por quĂ©? Porque era una desaprobaciĂ³n de Dios para aquellos que habĂan hecho tal cosa. HabĂan crucificado a Jesucristo. Injustamente lo habĂan crucificado. Entonces, esa fue otra ocasiĂ³n cuando hubo tinieblas en la tierra, en toda la tierra. Por un tiempo se oscureciĂ³ y fue el mensaje de Dios de desagrado para todos aquellos que pecan y se llenan de maldad y no se arrepienten. En ese dĂa se nos dice en el libro deseado de todas las gentes, la pĂ¡gina 701, que los mismos Ă¡ngeles tuvieron que cubrir su rostro porque no podĂan ver a su creador Jesucristo ser crucificado de esa manera y haber muerto como humano de esa manera. Los mismos Ă¡ngeles que estaban presentes querĂan ayudarlo, pero no podĂan porque todo eso estaba profetizado. Todo eso se tenĂa que cumplir porque JesĂºs pagĂ³ por nuestros pecados. TenĂa que pagar por nuestros pecados. Un inocente como Ă©l que nunca pecĂ³, pagĂ³ por nosotros. SĂ³lo Ă©l podĂa. Gracias a Ă©l hoy vivimos. Entonces, para terminar, les quiero decir que los fenĂ³menos como este eclipse de hoy sĂ³lo declaran la gloria de Dios, su grandeza, su poder para crear el sol, la luna, las estrellas, la tierra. SĂ³lo nos hablan de su gran poder, pero en este caso es una gran advertencia para todos nosotros. Escuchemos, escuchemos este mensaje y tomĂ©moslo como una advertencia personal no pensemos que es una advertencia para otros. No tratemos de sentirnos buenos sĂ³lo porque hicimos una buena obra. No, ser bueno no lo determinas tĂº ni yo. Ser bueno lo determina Dios. En base a quĂ©? En base a guardar su palabra, en base a guardar sus mandamientos. Ante Dios, serĂ¡s aceptado si obedece su palabra y si no la obedeces no eres aceptado. Entonces la Biblia dice que bueno no hay ninguno sino sĂ³lo el Padre que estĂ¡ en los cielos para que no te vayas a engañar pensando que eres una buena persona y que tĂº no haces mal. AsĂ pensaba yo antes de conocer la palabra de Dios, antes de haber sido liberado de dos grandes vicios como el alcohol y la cocaĂna. Un dĂa JesĂºs me liberĂ³ de eso cuando yo le pedĂ porque estaba cansado de vivir asĂ. JesĂºs te puede liberar de cualquier cosa, cualquier cosa o enfermedad. Si tĂº le pides, Él te puede liberar porque para eso vino, para liberarnos del pecado, para liberarnos de la enfermedad, de los prejuicios, de la soberbia, de la vanidad, de la glotonerĂa, de todas las cosas malas. A eso Él vino a liberarnos en fe porque Él es real. Cuando vino a mĂ, cuando yo le pedĂ porque de verdad querĂa cambiar, me liberĂ³ en un instante con su gran poder, con su gran amor, me liberĂ³. Hace 14 años, desde entonces no conozco alcohol, no conozco drogas. AsĂ de grande es su poder. No hay ni siquiera tentaciĂ³n de volver a eso. No hay tentaciĂ³n. Él te puede liberar. Aprovecha hoy este acontecimiento, este eclipse como un llamado de Dios, como una advertencia. No la ignores porque quedarĂ¡s en mayores tinieblas aĂºn. El mundo de los que estĂ¡n ahora presenciando este eclipse que ya empezĂ³ en MĂ©xico, en Estados Unidos y en CanadĂ¡. Si no escuchan, cada uno va a quedar en tinieblas. Pero aĂºn no es el fin. La naturaleza es el segundo libro de Dios. Es la otra forma en que se comunica con nosotros. Se comunica a travĂ©s de la Biblia por su palabra escrita que Él dejĂ³ y se comunica a travĂ©s de la naturaleza. Observen la naturaleza. Escuchen la voz de Dios, lo que nos estĂ¡ hablando para que asĂ tengamos su protecciĂ³n. Él puede cambiar las cosas naturales. Un desastre natural lo puede quitar si Él quiere para proteger a los que se han arrepentido. Hay ocasiones en que Dios detiene esas catĂ¡strofes naturales. Pero tambiĂ©n hay ocasiones en que no las va a detener pero va a proteger a los suyos, a los verdaderos, a los que se arrepintieron. Los va a proteger. Como en el caso de Lot, el sobrino de Abraham. Estaba en Sodoma y tambiĂ©n se le anunciĂ³ juicio a Sodoma. Se le anunciĂ³ la destrucciĂ³n y no escucharon. Por lo tanto, lloviĂ³ fuego del cielo. Eso estĂ¡ comprobado cientĂficamente que en esa ciudad cayeron bolas de fuego y salvĂ³ a Lot, a su esposa y a sus dos hijas. Los protegiĂ³, no permitiĂ³ que murieran. MandĂ³ a los Ă¡ngeles mismos para sacarlos de esa ciudad. Si tĂº escuchas este llamado, Dios te puede proteger aunque venga un gran desastre en tu ciudad que lo mĂ¡s seguro es que va a venir. Porque si estĂ¡s en una gran ciudad como la ciudad de MĂ©xico, como la ciudad de Guadalajara, como la ciudad de Monterrey y otras ciudades, grandes ciudades, va a venir destrucciĂ³n. Ha habido muchos juicios, juicios que han caĂdo sobre muchas ciudades. Por huracanes, por terremotos, por inundaciones, por muchos desastres naturales han venido. Solo son juicios de misericordia. Es decir, la naturaleza no se va a detener. La naturaleza estĂ¡ en marcha porque hay leyes que tienen que cumplirse, leyes naturales. Y se van a venir mĂ¡s desastres. Pero Dios te puede proteger si escuchas este llamado. No importa quĂ© pase en tu ciudad, Dios te puede proteger. Porque aĂºn vienen tiempos mĂ¡s duros a esta tierra que estĂ¡n anunciando el final. Como ya dije, hay muchos morbosos que les gusta meter miedo a la gente diciĂ©ndoles que ya es el final. No es el final. Dios no es asĂ. Dios nos advierte y nos advierte y nos advierte y nos da tiempo para cambiar. El final vendrĂ¡ cuando cambien su mandamiento. El final vendrĂ¡ cuando el hombre declare por una ley que el cuarto mandamiento queda anulado y que ahora serĂ¡ en domingo el dĂa en que los hombres adorarĂ¡n a Dios. Por ley, por fuerza. Cuando el hombre haga eso, y eso va a pasar en Estados Unidos, que es el paĂs profĂ©tico, saldrĂ¡ una ley del Congreso de Estados Unidos declarando que se debe de guardar el domingo, que no se va a trabajar, que no se va a hacer nada mĂ¡s que adorar en las iglesias, en las mezquitas, en las sinagogas, en los templos budistas, en todos esos lugares. AhĂ va a tener que estar la gente o en sus casas, en el Ăºltimo caso, en el Ăºltimo de los casos, en sus casas, pero sin trabajar, sin hacer nada de trabajos. Va a ser una ley que ahorita puede sonar ridĂcula. Puede sonar como que no es posible que eso pase en Estados Unidos. Lo estamos viendo. EstĂ¡n pasando muchas cosas que parecĂan antes ridĂculas, que ahora son realidad. Esa ley la van a pasar en el Congreso porque estĂ¡ profetizado en Apocalipsis 13, Apocalipsis capĂtulo 13, y el que no guarde esa ley no podrĂ¡ comprar ni vender, y el que acepte esa ley que va en contra de Dios recibirĂ¡ la marca de la bestia. Entonces, vendrĂ¡n tiempos mĂ¡s duros. Este eclipse no es nada. AdmĂrenlo, disfrĂºtenlo, tomen su precauciĂ³n de proteger sus ojos, inclusive sus aparatos como el telĂ©fono, no lo expongan tanto tiempo a los rayos del sol porque podrĂa dañar los lentes de su telĂ©fono tambiĂ©n. ProtĂ©janse, pero admiren la grandeza de Dios, disfruten un fenĂ³meno natural tan hermoso, pero escuchen el llamado tambiĂ©n. El llamado es espiritual. El llamado es el arrepentimiento para no quedar en tinieblas. Que Dios los bendiga hoy, los cuide, los proteja, y nos vemos en el prĂ³ximo mensaje.
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